La Junta de Andalucía niega que los etarras hayan tenido un trato de favor y afirman que entraron como el resto de parejas en una lista de espera

La etarra Nerea Bengoa / ABC
La decisión de incluir a los etarras Fernando García Jodrá y Nerea Bengoa en el programa de fecundación in vitro que desarrolla el Hospital Reina Sofía ha creado un enorme malestar e indignación entre los colectivos de víctimas del terrorismo, pero también entre las familias cordobesas que llevan meses esperando la oportunidad de ser sometidas a este costoso tratamiento.
Exactamente el Servicio Andaluz de Salud será el que se haga cargo de los seis mil euros -cantidad que puede incluso ser mayor en algunos casos- que permitirán que puedan procrear estos dos miembros del «comando Barcelona» que cumplen condena en la cárcel cordobesa de Alcolea por los asesinatos del socialista Ernest Lluch, de los concejales del PP Francisco Cano Consuegra y José Luis Ruiz Casado y del guardia urbano Juan Miguel Gervilla Valladolid.
A este avanzado programa aspiran en la actualidad unas 145 parejas cordobesas que deben sufrir una lista de espera para comenzarlo que se alarga entre 18 y 20 meses, aunque se conocen casos de hasta cuatro años. De hecho, ya se han elevado numerosas quejas por si los dos pistoleros se hubieran «colado».
Al respecto, según informa P.D.A. desde Málaga, la portavoz del PP-A, Esperanza Oña, que ofrecía ayer cifras preocupantes sobre las listas de espera en la sanidad andaluza, no pudo ocultar que se «mordía» la lengua al valorar la noticia adelantada por ABC.
«Aunque nos puede apetecer a todos que no se les atienda, porque nos lo pide el corazón, con la razón habría que decir que se les atienda igual que a los demás», manifestó Oña, que sí cuestionó seriamente que García y Bengoa «lleven cuatro años esperando» el tratamiento, «como muchas parejas andaluzas».
«Últimamente estamos viendo hechos poco explicables», declaró la portavoz popular en alusión a la decisión del juez Garzón de liberar a otro etarra para que cuide a su madre, para incidir después en que «sería deseable preguntar si estos etarras llevan cuatro años esperando». «Sería vomitivo si estuviesen recibiendo un trato privilegiado», dijo. Oña calificó de «alucinante» que los dos criminales puedan abandonar la prisión periódicamente para recibir el tratamiento de fecundación. Confirmó el coste económico del mismo, que en algunos casos llega a superar a uno de cáncer.
La Consejería de Salud negó en un comunicado que haya existido «trato de favor alguno» a los etarras y precisó que «esta pareja ha aguardado en todo momento la lista de espera» que hay en el centro hospitalario para estas intervenciones. Además, lamentó que Oña haya movido «en todo caso desde las especulaciones más tendenciosas sin comprobar siquiera los términos de esta atención».


