Cien alumnos de nueve centros de Castilla y León se convierten en «Diputados por un día» y reclaman desde las Cortes el valor del «ejemplo» para que la bondad, el diálogo y la paz triunfen

El presidente de las Cortes explica a los escolares el funcionamiento de la Cámara regional /F. BLANCO
Domingo
, 09-05-10
Aún les restan unos años para poder ejercer su derecho al voto en unas elecciones, pero iniciativas como «Diputados por un día» promovida por Aldeas Infantiles y celebrada esta semana en las Cortes de Castilla y León acerca a los pequeños un poco más la base de la democracia. Alumnos de 5º y 6º de Primaria se convirtieron durante casi dos horas en «diminutos» procuradores, defendieron sus propuestas y finalmente votaron entre los 18 compromisos planteados.
«Lo que vais a hacer es muy sencillo, pero muy importante», les apuntó el presidente de la Cámara autonómica, José Manuel Fernández Santiago, antes de que los estudiantes, acomodados en unos escaños que les quedaban algo grandes, pero en los que se desenvolvían con soltura, comenzasen su sesión. «Se exponen las ideas, se debaten, se votan y lo que sale es lo que aceptamos hacer. Esto es la grandeza de la democracia», resumió Fernández Santiago. Y el centenar de alumnos de nueve centros de todas las provincias de Castilla y León puso en práctica esa «lección fundamental».
Como si fueran nueve grupos políticos, los portavoces de otros tantos colegios subieron a la tribuna de oradores para exponer sus argumentos y compromisos en torno a los tres valores sobre los que ya habían trabajado en clase: la bondad, el diálogo y la paz.
Con diferentes argumentos y expresiones, todos coincidieron en resaltar su importancia. «Nos gustaría que este compromiso fuera no sólo de los niños, sino también de todos», abogaron desde el colegio Miguel de Cervantes de Guijuelo (Salamanca), que concibió la bondad, el diálogo y la paz como «tres planetas alineados en ninguna órbita» a los que un meteorito «empuja» a coincidir.
El diálogo como «base de nuestras relaciones personales» reclamaron desde el San José de Medina del Campo (Valladolid).
Los del San Juan Bosco de Arévalo (Ávila) hicieron especial hincapié en el «poder del ejemplo». «Si empezásemos nosotros, nuestros amigos se unirían y los amigos de ellos y así seríamos muchos los que dialogando y con bondad conseguiríamos la paz», reclamaron en una sesión que les sirvió para comprobar el poder de «luchar con la palabra».
«No basta con creer en la paz, sino que hay que trabajar para conseguirla en todos los lugares», reclamó la portavoz del colegio Juan Abascal de Briviesca (Burgos). «Si ponemos en práctica estos valores, conseguiremos una sociedad más abierta, plural y sostenible. Comienza a ponerlo en práctica con una sonrisa», pidió con su dulce voz.
Ayudar a los hermanos
Pensar y respetar a los demás y evitar la discriminación fueron otros de los compromisos lanzados desde los colegios Virgen del Rivero, de San Esteban de Gormaz (Soria); Medalla Milagrosa, de Zamora; Castilla y León, de Aguilar de Campóo (Palencia), y La Inmaculada, de Ponferrada (León).
La unidad de los hermanos fue otro de los conceptos sobre los que hicieron hincapié los pequeños procuradores. A ellos se dirigieron los compromisos del colegio Los Llanos de Valverde del Majano (Segovia), que abogaron por ayudar a los hermanos, «no pelearnos, no discutir y no insultarnos».
De hecho, «construir la paz, primero en nuestros hogares con nuestros hermanos, haciendo la convivencia más agradable» fue la propuesta que más votos logró.


