Valoración:
Miércoles , 05-05-10
Las noticias que nos llegan de Indonesia son descorazonadoras para quienes nos dedicamos a la arqueología subacuática, pero no son ninguna sorpresa. En 1980, el dictador Fernando Marcos redactó una ley en Filipinas que permitía las actividades de los cazatesoros en su territorio a cambio del cincuenta por ciento del material recuperado. Acuerdos similares están en vigor en Malasia e Indonesia, y el único freno al expolio es la burocracia corrupta que dificulta los permisos.
La región es de especial interés para España, no sólo por su conexión con las islas Filipinas, sino también por el extenso comercio que hubo entre los españoles y Asia. Poco sabemos de este comercio y de los galeones que se usaron para transportar la mercancía, porque no se ha excavado ningún pecio de manera científica. Teniendo en cuenta que España se ha comprometido con la Unesco a preservar el patrimonio sumergido, el Gobierno debería honrar su palabra y tomar acciones más directas para garantizar la protección y conservación de nuestro patrimonio sumergido, sea en costas españolas o en Filipinas.
Está en manos del Gobierno crear una carta arqueológica de pecios españoles en España y en sus antiguas rutas comerciales y garantizar la integridad de los pecios a través de acuerdos bilaterales con otras naciones
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...