Jueves
, 29-04-10
Desesperados, ya no saben a quién acudir para reivindicar lo que consideran una «tomadura de pelo» por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT). Así, 1.900 aspirantes a profesores de formación vial se encuentran esperando desde 2007 una respuesta que cierre de una vez por todas las pruebas de acceso de cara a conseguir el tan ansiado título, para así poder volver a trabajar. Las mismas que cuestionaban a qué velocidad podía circular una calesa, cuestión que obligó a repetir el examen.
La situación que denunció a ABC uno de los implicados -no el único puesto- data de 2007. En aquel entonces, hasta 33.000 futuros profesores se presentaban a un examen previo que únicamente superaron 350. El malestar fue general: preguntas como la mencionada sobre la calesa le fue formulada posteriormente a Pere Navarro Olivella, director general de la DGT, en una rueda de prensa. Lógicamente, el responsable de la DGT no supo qué contestar, y se vio obligado a convocar un nuevo examen.
De poco valió esta segunda prueba, realizada en octubre de 2008, puesto que las preguntas fueron de un parecido estilo: «Qué es la berma?», «¿Si usted circula por una carretera a 50 kilómetros por hora y choca contra una barrera indeformable, cuantas fuerzas G soporta?». Volvieron a suspender 31.000 aspirantes. De los 1.200 que sí aprobaron, 450 corresponden a la provincia de Pontevedra.
A pesar de las múltiples reclamaciones en aquel año, de las que se hicieron eco los distintos medios a nivel nacional, «la DGT ya había hecho su criba», aseguran los algunos de los fueron aprobados.
Tras esta fase, se convocada una segunda prueba para el 26 de marzo de 2009. Los aspirantes aseguran que «nuevamente el test no se corresponde con lo estipulado». Tráfico tiene que anular hasta once de las 15 preguntas expuestas. En una asignatura cuyos temarios se habían colgado en la web, las preguntas correspondían a los capítulos 2 y 3, cuando tenían que centrarse en el 1, 4 y 5. Retratando así, según dicen los afectados, «una vez más la incompetencia de Tráfico».
Más de dos años de pruebas
Las notas de la misma no salen hasta el 30 de abril, un mes más tarde y sin tiempo de reacción, puesto que el 28 de mayo se fecha una nueva fase, la más complicada y que requiere más tiempo de preparación. El 19 de mayo llegan los resultados y la fecha de recuperación se fija para el 9 de julio. Desde el 5 de agosto, con todas las notas sobre la mesa, pasan cuatro meses hasta que la Dirección General publica la relación de aspirantes a la última fase, en diciembre de 2009.
Ésta tampoco está exenta de polémica, puesto que, según denuncian los aspirantes, se les exige pagar 1.990 euros por asistir a un curso presencial de diez semanas en una de las sedes de tráfico (que podría realizarse fuera de su ciudad de residencia, por lo que habría que sumar el gasto de manutención, a cargo de los aspirantes).
Así las cosas, a 29 de abril de 2010, los 1.90O aspirantes se mantienen a la espera de que se convoque el citado curso para acabar con la formación que se les exige y poder empezar a trabajar. Muchos de ellos ya se han rendido y, según pudo confirmar ABC, otros están a punto de hacerlo. En la misma línea, uno de los aspirantes asegura que es incomprensible que se dilate más el proceso: «Hay gente ejerciendo sin título».


