Considera que el juez del Supremo ha colaborado con Falange y Manos Limpias en la redacción de las acusaciones y les ha dado «oportunidades atípicas»
El abogado de Garzón ha presentado en el Supremo el recurso de apelación por nulidad de actuaciones / EFE
Actualizado
Viernes
, 23-04-10 a las 20
:
34
El juez Baltasar Garzón ha pedido al Tribunal Supremo que anule los escritos de las acusaciones populares contra él por investigar las desapariciones durante el franquismo al estimar que el magistrado instructor de la causa, Luciano Varela, les ha dado "oportunidades atípicas y extraprocesales".
Así consta en el escrito presentado hoy en el Supremo por uno de los abogados de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresneda, en el que acusa a Varela de haber realizado "una labor más próxima a una asesoría o consejo jurídico" por haber concedido el plazo de un día -que finalizó ayer- a Falange Española -que ya ha sido expulsada del proceso- y de las JONS, Libertad e Identidad y Manos Limpias para corregir varios defectos de sus escritos de acusación.
En el escrito se culpa a Varela de haber "asumido funciones de parte al prestar su colaboración respecto a la redacción" que el colectivo debía dar a su escrito, por lo que su intervención "no sólo es material sino que es parcial", porque vulnera "la imprescindible neutralidad e imparcialidad que debe presidir la labor de un instructor" y ello lesiona el drecho a la defena y a la propia presunción de inocencia. ¿Qué hizo mal Varela, a juicio de Garzón? "Interviene en la actuación material de las partes, requiriéndoles expresamente que sustituyan unos escritos de acusación defectuosos por unos nuevos a los que el mismo instructor pueda reconocer plena eficacia procesal".
En el escrito se culpa a Varela de haber "asumido funciones de parte al prestar su colaboración respecto a la redacción" que el colectivo debía dar a su escrito, por lo que su intervención "no sólo es material sino que es parcial", porque vulnera "la imprescindible neutralidad e imparcialidad que debe presidir la labor de un instructor" y ello lesiona el drecho a la defena y a la propia presunción de inocencia. ¿Qué hizo mal Varela, a juicio de Garzón? "Interviene en la actuación material de las partes, requiriéndoles expresamente que sustituyan unos escritos de acusación defectuosos por unos nuevos a los que el mismo instructor pueda reconocer plena eficacia procesal".
"Dar oportunidades atípicas y extraprocesales a una de las partes no es algo neutral o que afecte al resto de los intervinientes; perjudica al resto", dice el texto. "Y si el perjuicio consiste en facilitar la incorporación a los autos de unos escritos de acusación que sustituyan a unos iniciales que el propio juez considera presentados con defectos materiales de argumetnación, entonces la conducta sobrepasa los límites en los que se ha de mover un proceso justo con todas la garantías". De esta manera, añade el escrito de la defensa de Garzón, "vulnera el principio acusatorio".
En su recurso de apelación por nulidad de actuaciones, el juez jiennense pide la nulidad de las dos resoluciones pedidas a los querellantes y, por ende, de los escritos inicialmente presentados por las acusaciones solicitando para él 20 años de inhabilitación y "todos los que puedan registrar en el futuro ya corregidos", añade. Sostiene que "la intervención del instructor no se encuentra amparada en ningún precepto de la normativa procesal vigente y añade que la "labor de purgación" realizada por Varela conllevó, en el caso de Manos Limpias, que suprimiera dos tercios de sus páginas, "lo que da idea de la relevancia de los defectos encontrados".
En su recurso de apelación por nulidad de actuaciones, el juez jiennense pide la nulidad de las dos resoluciones pedidas a los querellantes y, por ende, de los escritos inicialmente presentados por las acusaciones solicitando para él 20 años de inhabilitación y "todos los que puedan registrar en el futuro ya corregidos", añade. Sostiene que "la intervención del instructor no se encuentra amparada en ningún precepto de la normativa procesal vigente y añade que la "labor de purgación" realizada por Varela conllevó, en el caso de Manos Limpias, que suprimiera dos tercios de sus páginas, "lo que da idea de la relevancia de los defectos encontrados".


