Vídeo : LUIS MIGUEL L. FARRACES
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-Lo ideal es realizar el curso entre la semana 20 y la 25 de gestación para luego tener tiempo de practicar en casa
-El curso consta de cinco sesiones de dos horas y media cada una, una vez por semana
-El precio del taller por pareja con todos los materiales es de 350 euros
-Se imparte en la Asociación Cultural Aula 11 (Plaza de Tirso de Molina) y en el Centro Urdimbre (c/ Gaztambide, 59) en Madrid
-Para información y reserva de plaza hipnonacimiento@gmail.com
Actualizado Miércoles , 21-04-10 a las 09 : 33
Parto y dolor son dos conceptos que siempre han ido de la mano. Por eso, desde muy antiguo, se han buscado fórmulas para aliviar las molestias que presenta el trabajo de traer un bebé al mundo. En la última década, la epidural, un tipo de anestesia que insensibiliza la zona inferior del cuerpo, se ha popularizado entre las mujeres que buscan aliviar de forma rápida el dolor en el momento de dar a luz.

Pero el uso de fármacos en el parto tiene sus acólitos y sus detractores. Entre los últimos, aquellos que consideran que es posible dar a luz y controlar el dolor de forma natural. A principios del siglo XX, el obstetra británico Grantly Dick-Read, considerado en cierto modo el padre del movimiento por el parto natural y autor del bestseller «Parto sin temor», ya aseguró que el tormento que se sentía al parir tenía su origen en la actitud de la sociedad hacia el nacimiento, siempre vinculado al dolor.

La filosofía de este doctor se basaba en la mínima intervención de los médicos en el trabajo de parto, y en la educación previa de los futuros padres para rebajar en lo posible el temor al momento del nacimiento, disminuyendo la tensión y, por ende, el dolor.

En esta creencia se basa el Hipnonacimiento, una técnica de preparación al parto poco conocida en España pero que existe desde hace más de 20 años en 22 países del mundo. La hipnoterapeuta americana Mary Mongan diseñó este método que enseña cómo dar a luz en un estado de relajación profunda, de autohipnosis. «Lo que queremos transmitir a las madres y a sus parejas es que se puede vivir el nacimiento desde la calma, la tranquilidad y la armonía, y no desde el dolor ni el sufrimiento», explica a ABC.es Pilar Vizcaíno, psicóloga, presidenta de la Asociación Nacional de Educación Prenatal, y profesora del taller de Hipnonacimiento.

«Nuestro cuerpo está preparado para dar a luz de forma armoniosa, sin necesidad de recurrir a la epidural», asegura Pilar. Junto a ella, Sandra Cuadrado, también psicóloga e instructora del taller, y que ha puesto en práctica sus propias enseñanzas con éxito. Dio a luz hace poco más de un mes, en casa, y sin necesidad de anestésicos. «Notas que tu cuerpo está reprogramado y no hay espacio para el dolor, el trauma o el estrés. Se vive desde la relajación, no hay agotamiento, se llega al final con la misma energía con la que se empezó. No necesitas recurrir a fármacos que te calmen el dolor porque no existe, no está ahí», cuenta Sandra.

«Deshipnotizar» a los padresLo primero que Pilar y Sandra intentan cuando reciben a los padres en el taller es «deshipnotizarles». La mayoría vienen convencidos de que el parto es algo doloroso y eso les provoca miedo. Precisamente estas dos terapeutas intentan luchar contra ese estrés que genera el nacimiento. «Cuando se tiene miedo se crea una tensión y esto produce dolor. Si eliminamos el miedo, podemos reducir la tensión y por consiguiente el dolor», afirma Pilar, que recuerda que nuestro cuerpo cuenta con un anestesiante natural, las endorfinas. «Si invades tu cuerpo con este tipo de hormonas, experimentas una sensación extraordinaria».

En Hipnonacimiento no se habla de contracciones, sino de olas, que acompañan a la madre en el proceso de dar a luz. «Es importante también que los padres visualicen previamente el parto como quieren que sea, con confianza, para que el cerebro lo registre y quede grabado en el subconsciente», asegura Pilar. Esta perspectiva del nacimiento hace que el bebé también viva con relajación su llegada al mundo, lo que favorece que sean niños más tranquilos, según las terapeutas.

«Es otro enfoque del parto. No como algo doloroso o una operación a la que hay que tenerle miedo sino como algo de lo que hay que disfrutar». La que habla es Inés, que en el momento de la entrevista estaba embarazada de 35 semanas. «Quiero un parto lo más natural posible. Que me dejen andar, comer o ducharme y no me tumben y me lo saquen rápido con oxitocina para que sea algo rentable», afirma rotunda.

No hay dolorEn círculo, sentadas o tumbadas cómodamente y con los ojos cerrados, las futuras mamás acompañadas de sus parejas comienzan la clase. Primero, «deshipnotizar». Pilar les muestra un vídeo de un parto con la técnica de Hipnonamiento. En la imagen, una mujer muy tranquila acompaña a su bebé en el camino a la vida. Los médicos sólo intervienen en el último momento para atender al bebé. El padre también participa en el nacimiento apoyando a su pareja. No se oyen gritos. No hay caras de dolor.

«Qué os ha parecido», le pregunta Pilar a sus chicas. Todas coinciden en la tranquilidad que transmiten los padres del vídeo. En lo maravilloso que parece dar a luz de ese modo. Después, llega el momento de aplacar la tensión. La profesora guía las respiraciones de las alumnas acompañándolas con una narración extremadamente relajante a la que ni la que escribe, ni el que graba pudieron resistirse. Por primera vez, después de un día de trabajo y preocupaciones, nuestra mente quedó en blanco.

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