El ex fiscal que se destapó en el acto de la Complutense como un agrio detractor de los jueces del Supremo ha destacado que se está asistiendo a una movilización cívica insólita en Europa a favor del juez
Jiménez Villarejo (drcha.), en el acto organizado ayer en la Universidad de Barcelona / JOSÉ MARÍA MENA
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Miércoles
, 21-04-10 a las 12
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El ex fiscal jefe Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, el mismo que pasó a primer plano de la actualidad en el acto desarrollado la semana pasada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) a favor del juez Baltasar Garzón, ha insistido hoy en que lo que está ocurriendo en España con este togado es una "parodia de la justicia" y ha calificado de "paradoja inaceptable" que finalmente Falange termine sentando en el banquillo al magistrado de la Audiencia Nacional.
En declaraciones a Telecinco, Jiménez Villarejo se ha referido así al Tribunal Supremo, que ha aceptado a trámite tres querellas contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, una de ellas por instruir una causa por los crímenes cometidos durante el franquismo. El que fuese fiscal Anticorrupción durante 12 años ha señalado que no se puede admitir que el Poder Judicial exija un "respeto específico" hacia su labor y ha señalado que si "se cree realmente un poder en un Estado democrático", el CGPJ deberá aceptar "la crítica con bastante tranquilidad y mesura". El órgano de gobierno de los jueces no se puede creer, a su juicio, "inmune a las críticas" y si no las acepta, se colocaría al margen del Estado democrático, algo que, según sus palabras, sería "muy grave".
No cede en sus críticas al Supremo y sus decisionesTras asegurar que mantiene una "actitud crítica ante las resoluciones del Tribunal Supremo que están llevando a este acoso y a esta persecución procesal del juez Garzón", que considera "injustificadas e infundadas", Jiménez Villarejo ha dicho que no le parece que los actos de apoyo a Garzón que se están realizando le vayan a perjudicar más que a beneficiar, como señaló al salir del Supremo el abogado defensor de Garzón, Enrique Molina. Por este motivo, el ex fiscal volvió a acudir ayer al evento celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona (UB).
Preguntado por si no se arrepiente de su participación en actos de apoyo a Garzón, ha dicho que el concepto arrepentimiento le suena "a comportamiento religioso" y no estamos ni "en una iglesia ni en una secta", sino en "un Estado democrático de derecho donde hay libertades" y hay libertad de expresión que es "uno de los soportes esenciales del Estado de derecho".


