
ABC Las pequeñas zonas de cultivo caracterizan al subsector vinícola canario
Miércoles
, 21-04-10
En Canarias, existen unas 1.000 bodegas y apenas 200 trabajan al amparo de una denominación de origen (DO). Y aún más: de esos dos centenares, sólo 30 producen por encima de los 30.000 litros al año. Si se tiene en cuenta que el umbral de rentabilidad está en torno a los 35.000 litros anuales, basta para hacerse una idea de los problemas de competitividad que afronta el subsector vinícola de la región.
Los números los detalló ayer el director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), Guillermo Díaz Guerra, tras la primera de las catas del concurso de vinos «AgroCanarias 2010», dedicada a los caldos obtenidos por maceración carbónica. Precisamente, de cara al futuro del vino canario, el representante del Ejecutivo regional apostó por «disminuir costes y fomentar la agrupación de productores», dos premisas sobre las que gira la política de ayudas a la producción, que se otorgan a asociaciones amparadas por una DO.
Díaz Guerra no quiso pronunciarse al respecto de la eterna discusión sobre la conveniencia de que Tenerife pase a tener una única denominación -«es una decisión de los operadores»-, si bien sí habló de la posibilidad de fundir en uno solo los cinco consejos reguladores de las otras tantas DO que hay en la isla, «y que ése elija qué es mejor», reflexionó.
En todo caso, el director del ICCA instó a las bodegas a decidir el rumbo a seguir, esto es, «si van al producto de gran consumo o a la excelencia», porque «lo que no se puede es jugar a las dos cosas a la vez».
El jueves, cumbre
Más allá, Díaz Guerra avanzó que este jueves se celebrará un encuentro entre bodegueros, por un lado, y hoteleros y restauradores, por otro, para que estos últimos informen a aquéllos sobre los obstáculos que entorpecen su entrada en el subsector local; dicho de otro modo, para explicarles el porqué el vino canario no está tan presente en sus establecimientos como debiera. Curiosamente, apuntó el director del ICCA, que este hecho no está tan relacionado con el precio como podría pensarse, sino que tiene más que ver con cuestiones derivadas «de la continuidad en la distribución o la promoción entre los inquilinos».
Pero esto será el jueves; mientras, comenzaba ayer «AgroCanarias 2010», una cita «diferente a las anteriores» que persigue que «la gente tenga presente más tiempo el impacto de los vinos canarios y que queden patentes sus singularidades». En definitiva, dejar claro que «lo que se ofrece en el interior de la botella de un vino de la región es un producto distinto».


