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Domingo
, 18-04-10 a las 10
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La trigésimo séptima edición de Feria del Libro de Córdoba, dedicada a la novela negra, arrancó ayer en el Bulevar Gran Capitán con excelentes expectativas tanto de público como de ventas después de que los libreros decidieran regresar a este emplazamiento tras dos años en el Paseo de la Victoria. Ésa ubicación y la crisis fueron las causantes de unos resultados negativos con pérdidas de un 30 por ciento en la última feria respecto a la edición de 2008, cifradas en casi 25.000 euros, explicaba ayer durante el corte de la cinta inaugural el presidente de los libreros de Córdoba, Mariano Pérez.
La muestra que acoge la cita con las letras hasta el próximo domingo 25 de abril, cuenta con 40 expositores, algunos menos que en ediciones pasadas. Las previsiones de la afluencia de público son superar los 50.000 visitantes y aumentar los beneficios de años anteriores. Los primeros lectores no perdieron ayer un minuto para visitar las librerías del Bulevar. Era el caso de Pilar Cuevas, una joven maestra que preguntaba en uno de los stands el libro «La Mezquita para niños» para engrosar la biblioteca del colegio.
Como novedad, la XXXVII edición de la Feria del Libro de Córdoba está dedicada a la novela negra, aprovechando el gran éxito que ha cosechado este género en los últimos años, especialmente a raíz del fenómeno «Millenium», la trilogía del escritor sueco Stieg Larsson.
Precisamente, el 24 de abril habrá una mesa redonda que, bajo el título «¿Cómo sobrevivir a Lisbeth Salander la heroína de Larsson?», analizará la repercusión de esta trilogía de la mano del escritores como Lorenzo Silva o el biógrafo de Larsson, Kurdo Baksi.
Entre las citas con la novela negra también destaca la presencia del autor griego Petros Márkaris, que dialogará con el escritor Juan Madrid sobre su última novela «Muerte en Estambul». El delegado de Cultura, Joaquín Dobladez, explicaba ayer durante el acto inaugural que la razón de que la Feria del Libro esté dedicada a la novela negra responde a una estrategia de la Junta, que quiere que cada una de las ocho ferias andaluzas avance hacia la especialización y tenga unas características propias, que en el caso de Córdoba es la literatura de género.
Aunque la feria incorpora nombres locales como Juana Castro, José Cruz Gutiérrez, Isabel Agüera, Fernando Sánchez Mayo o Alejandro López de Andrada, entre otros, pese a dedicarse a la novela negra se ha vetado la presencia del articulista de ABC Francisco J. Jurado, autor del libro «Benegas», éxito de este género en esta temporada..
Junto a ellos acudió ayer a la cita literaria la escritora Ángeles Caso, Premio Planeta 2009, y que fue la encargada de pronunciar el pregón inaugural. Caso evocó momentos de su infancia, cuando ansiaba la llegada de su padre para que les contara uno de esos cuentos que tenía a mayores como protagonistas. En esas mismas líneas, concluía que había «tenido suerte, mucha suerte». Como lectora, añadió, «he amado y sufrido y gozado infinitamente más de lo que mi pequeña existencia me habría permitido. He conocido tierras a las que jamás viajaré físicamente, y momentos del tiempo a los que no existe otra manera de llegar. Mi vida ha sido mucho mejor gracias a los libros».
Remontar la crisis
Por otro lado, en cuanto a expectativas creadas, los libreros creen que con menos expositores hay menos competencia y las ventas podrían remontar en esta edición. Una opinión que sus cribe Antonio Gavilán, de la Asociación de Editoriales de Andalucía.
En cuanto al programa a de la Feria, «que cada año pretende ser más amplio y mejor», según el alcalde, Andrés Ocaña, se han visto reducidos tanto los expositores —ajustándose al espacio del Bulevar— como las actividades, 70, 20 de ellas dedicadas al público infantil y juvenil, diez menos que el año pasado. En la programación se contempla desde una maratón de cine negro en la Filmoteca de Andalucía hasta pasacalles y teatro.


