El borrador del proyecto de ley diseña un «sindicalismo consultivo» en los Ejércitos
Las claves de la futura ley
Derechos de las asociaciones
Realizar propuestas y solicitudes relacionadas con la defensa de los intereses profesionales, económicos y sociales de los militares
Consejo de Personal
Consejo de Personal
Será el órgano de participación de las asociaciones profesionales y estará presidido por el subsecretario de Defensa
Representatividad
Representatividad
Para acceder al Consejo las asociaciones necesitarán un mínimo del 1 por ciento de afiliados entre el personal de las FAS
Límites
Límites
Deberán respetar los principios de neutralidad política y sindical y no podrán interferir en decisiones de política de seguridad y defensa
Régimen económico
Régimen económico
La asociaciones profesionales se financiarán a través de las cuotas de sus afiliados y no podrán recibir donaciones privadas
El Ministerio de Defensa ha dado un paso más en la elaboración de la anunciada Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas con un nuevo borrador en el que detalla sus intenciones y con el que aspira a conseguir el acuerdo con la oposición, requisito sin el que Carme Chacón afirma que no seguirá adelante aunque la ley sea un compromiso aplazado desde la pasada legislatura.
En uno de los puntos más delicados del proyecto, el de las asociaciones profesionales, el Gobierno diseña una fórmula de aproximación al modelo sindical en la Administración, pero con funciones de tipo consultivo.
«Las asociaciones podrán estar representadas en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas y contribuir por medio de informes o consultas en el proceso de elaboración de proyectos normativos que afecten al régimen de personal», dice el citado borrador al que ha tenido acceso ABC.
Sobre el guión trasladado a los grupos parlamentarios en pasado mes de enero, en el que ya se incluía la creación de ese «Consejo de Personal» presidido por el subsecretario de Defensa, ahora se añade que las asociaciones podrán «realizar y dirigir solicitudes y sugerencias relacionadas con sus fines», «asesorar y prestar apoyo y asistencia a sus asociados» y «recibir información de los órganos competentes del Ministerio de Defensa sobre régimen de personal y protección social». En el capítulo sobre el régimen económico de las mismas se establece que podrán financiarse con las cuotas de sus afiliados, pero que no podrán percibir donaciones privadas.
Sobre los medios para las asociaciones, se especifica que «en las unidades se habilitarán lugares y procedimientos adecuados para la exposición y difusión de los anuncios, comunicaciones o publicaciones de las asociaciones profesionales» y que el Ministerio facilitará esa difusión «a través de determinadas vías de comunicación electrónica». Además, en las delegaciones y subdelegaciones de Defensa se les proporcionarán, «en la medida de lo posible, locales y medios adecuados».
El borrador aclara que las asociaciones profesionales podrán convocar y celebrar reuniones en las instalaciones militares, «sin interferir en el funcionamiento de las unidades». Los convocantes de esas reuniones «serán responsables de su desarrollo».
«Condiciones de vida»
El Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas será el órgano de participación de las asociaciones profesionales, donde se analizarán sus propuestas o sugerencias referidas al régimen de personal y «las condiciones de vida y trabajo de las unidades». Pero quedan excluidas de ese ámbito «las materias relacionadas con decisiones de política de seguridad y defensa, con el planeamiento y desarrollo de las operaciones militares y con el empleo de la fuerza».
El borrador detalla que las asociaciones, además de no poder interferir en decisiones de política de seguridad y defensa y estar obligadas a respetar el principio de neutralidad política y sindical, serán de ámbito nacional y necesitarán un mínimo de afiliados entre el 1 o el 3 por ciento del personal de las FAS para acceder al Consejo de Personal.


