Encerrados desde esta mañana en una Facultad madrileña, los Bardem, Almodóvar o Sacristán irrumpen con fuerza de nuevo en la escena pública en apoyo del juez. Cuba, el Sáhara o Irak también les removieron del sillón
Actualizado
Jueves
, 15-04-10 a las 14
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Se les llamó el «sindicato de la ceja» o de la «zeja», con «Z» de Zapatero que fue el presidente cuya reelección apoyaron. Artistas por todos conocidos por sus méritos frente a la pantalla o detrás de un micrófono, como Miguel Bosé, Pedro Almodóvar, Concha Velasco, José Sacristán, Joaquín Sabina, Víctor Manuel, Guillermo «Willy» Toledo o la familia Bardem, decidieron aparecer en un vídeo respaldando la candidatura del socialista. Llegaron a crear la Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ) que contó con 5.000 adeptos. Se criticó con fervor la manifestación pública de sus ideas políticas, las mismas que les habían dado el nombre de los del «No a la guerra», por su petición airosa en la calle de acabar con el Gobierno de José María Aznar por su apoyo a EE.UU. en la guerra de Irak (2003).
Quizá para acallar esas críticas andaban esta legislatura algo más silenciosos, demostrando sus ideas en algunas píldoras publicadas en medios de comunicación. Pero en los últimos tiempos hemos visto renacer el «hit» que les llevó al éxito: vuelven «los artistas de la zeja». ¿Y qué temas les motivan, qué causas les revuelven en el sillón?
Huelga de hambre de Haidar y CubaEn los últimos meses, hemos visto a un Willy Toledo especialmente batallador. El actor se desplazó al aeropuerto de Arrecife, en Lanzarote, donde la activista saharaui Aminatu Haidar permaneció postrada sin alimentos más de un mes. Posteriormente, dio otra sacudida a las mentes adormecidas con el tema cubano. La muerte de un disidente cubano, Orlando Zapata, en huelga de hambre como preso de conciencia en contra del régimen impuesto por los Castro en la isla, despertó sus controvertidas palabras: «Zapata era un delincuente común».
Quizá para acallar esas críticas andaban esta legislatura algo más silenciosos, demostrando sus ideas en algunas píldoras publicadas en medios de comunicación. Pero en los últimos tiempos hemos visto renacer el «hit» que les llevó al éxito: vuelven «los artistas de la zeja». ¿Y qué temas les motivan, qué causas les revuelven en el sillón?
Huelga de hambre de Haidar y CubaEn los últimos meses, hemos visto a un Willy Toledo especialmente batallador. El actor se desplazó al aeropuerto de Arrecife, en Lanzarote, donde la activista saharaui Aminatu Haidar permaneció postrada sin alimentos más de un mes. Posteriormente, dio otra sacudida a las mentes adormecidas con el tema cubano. La muerte de un disidente cubano, Orlando Zapata, en huelga de hambre como preso de conciencia en contra del régimen impuesto por los Castro en la isla, despertó sus controvertidas palabras: «Zapata era un delincuente común».
El actor lamentó que «se manipule absolutamente todo lo que sucede en Cuba», y calificó de «pasmoso» el hecho de que en España, y en Europa en general, «haya una especie de persecución obsesiva y paranoide contra el Gobierno cubano». El Estado cubano, «con sus miserias y sus grandezas, es un modelo a seguir en muchos aspectos; mucho más que muchos de los países que se llaman amigos de Europa, entre ellos por ejemplo Marruecos». Y ahí se creó el guirigay. Artistas de la ceja que se encontraban en el mismo acto donde él hizo esta declaración mostraron su apoyo por igual a Aminatu o a los Zapata, Fariñas y presos políticos cubanos. Hoy mismo, Willy ha vuelto con la activista del Sahara a un acto celebrado en Madrid, en el que ambos intervienen y que lleva por nombre «Jornadas de Estudio» de la Izquierda Unitaria Europea.
También Miguel Bosé armó la marimorena con su concierto promovido al alimón con el colombiano Juanes en La Habana. Y mientras Fidel Castro aplaudía el evento como una forma de vencer el bloqueo económico que pesa sobre Cuba, el concierto «Paz sin fronteras» estuvo a punto de no celebrarse por un rifirrafe acaecido entre Juanes, Miguel Bosé y autoridades cubanas. Al final, la sangre no llegó al río, y ya se piensa en celebrar los conciertos sin fronteras de 2010 en las ciudades fronterizas de Ciudad Juárez (México) y El Paso (Estados Unidos).

El actor Willy Toledo, solidarizándose con Haidar / EFE
El cantautor, columnista y poeta español fue respondido con premura: el secretario de Gobernación (cargo equivalente al de ministro del Interior) mexicano, Fernando Gómez Mont, aseguró que Sabina no debería esperar de México «una actitud acomplejada o revanchista» y le pidió más tolerancia y que el cantautor asuma «que vivimos en un mundo global».
Y, aparcando la melodía iberoamericana, en asuntos domésticos lo que ha animado a los artistas de la zeja a volver a escena es el proceso contra el juez Baltasar Garzón, con tres causas abiertas, no sólo la de investigar el franquismo y saber si prevaricó en este asunto. Cogieron el testigo por la tarde Pilar Bardem, Juan Diego Botto, Pepe Viyuela, además de Almodóvar o Sacristán y los escritores Luis García Montero y Almudena Grandes, entre otros, del acto celebrado por los sindicatos en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y en el que se dejaron caer lindezas del calibre de que los jueces del Supremo que procesarán a Garzón «son cómplices de torturas» o que el proceso que un juez dirime contra Garzón es una «vergüenza histórica» para España.
Como nota curiosa, han comenzado la protesta otro 14 de abril, día de la proclamación de la Segunda República en 1931, por la que se constituyó el Gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, con Zeta.



