Publicado
Domingo
, 04-04-10 a las 06
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El primer regidor madrileño que salió de unas elecciones democráticas tras la muerte de Franco fue Enrique Tierno Galván. Pero a él le precedieron otros designados por el Gobierno de la nación: son los alcaldes de la transición.
José Luis Álvarez y Álvarez, notario y político, de hecho, precedió a Juan de Arespacochaga en el cargo, al que llegó por designación gubernativa. A comienzos de 1979, Álvarez dimitió para presentarse a las elecciones democráticas como candidato de la UCD. Elecciones en las que fue el más votado, aunque no fue elegido como alcalde porque la suma de concejales de PSOE y PCE fue superior en número.
Durante los meses que pasaron entre su dimisión y las primeras elecciones municipales, cuatro, fue alcalde con todas las de la ley —«y no en funciones», como le gusta recordar— Luis María Huete, un veterano municipalista que, durante su mandato, puso en marcha Ifema y desatascó el plan urbanístico de la Vaguada, entre otras actuaciones. Huete fue después, y durante varios años, primer teniente de alcalde con José María Álvarez del Manzano.



