Anastasio, un vecino del pueblo, enciende su televisor para mostrar la falta de señal / FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO
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Jueves
, 01-04-10 a las 13
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La primera víctima del «apagón» se llama Valdaracete, un pequeño municipio de la Comunidad de Madrid al que su situación geográfica le está pasando factura. Y qué factura. Su alcalde, Luis García, está indignadísimo porque un 30% de la población no puede ver la televisión después de que este martes se pusiera fin a la señal del centro emisor de Torrespaña en Madrid como consecuencia del proceso de transición a la TDT.
En declaraciones a ABC.es, García ha relatado paso a paso los diferentes obstáculos que desde hace meses ha tratado de sortear sin éxito para que sus paisanos pudieran ver la televisión tras el apagón analógico. El regidor asegura que su calvario comenzó en noviembre pasado cuando se puso en contacto con Abertis, la empresa adjudicataria del Ministerio de Industria para garantizar la cobertura de la TDT, para comunicarla que una parte del pueblo no recibía señal, a lo que «me dijeron que no me preocupara que iban a realizar unas obras en el repetidor de Carabaña» para que a partir de enero Valdaracete pudiera acceder a la televisión digital terrestre sin problemas.
«Cuando llegó enero seguíamos sin señal y volví a llamarles. Me dijeron que las pruebas de simulación que habían realizado confirmaban que la cobertura en el pueblo era del 99%», nada más lejos de la realidad porque una parte del municipio, según afirma el alcalde, continuaba sin señal a pesar de la consulta que se les hizo a varios antenistas y a las advertencias a los propios afectados para que «cambiaras las antenas de posición y demás consejos». Pero, nada de nada. «Me vuelvo a poner en contacto con Abertis y se les ocurre decirme que se han dado cuenta de que Valdaracete está en una vaguada y que la única solución es que montemos un repetidor, repetidor que nos cuesta nada menos que 63.000 euros, además del coste correspondiente al mantenimiento del que se ocuparía esta empresa».
«Tengo difícil pagar las nóminas como para comprar un repetidor» El alcalde recibió esta solución como un jarro de agua frío, porque es inconcebible que un pueblo como Valdaracete, que es el más pobre de la Comunidad de Madrid, tenga que hacer frente a una inversión tan grande cuando apenas si puede pagar las nóminas del Ayuntamiento. «Tengo difícil pagar las nóminas como para comprar un repetidor», afirma irritado Luis García, a quien -dice- sólo le queda la opción del «pataleo» para denunciar esta situación.
Hace 15 ó 20 días, sigue relatando, mantuvieron en la Delegación del Gobierno de Madrid una reunión con representantes del Ministerio de Industria. Aquí la respuesta al problema no fue mejor y lo único que propusieron al alcalde como alternativa, si es que se puede entender como tal, es que estableciera una especie de tasa como la de la basura para costear los gastos que conllevaría la instalación del repetidor. Y poco más. Los encuentros posteriores con Abertis e, incluso, con miembros del Gobierno regional tampoco han solventado el problema, ni siquiera han aliviado la angustia de Luis García, quedice sentirse impotente porque ya no sabe a quién más recurrir.
Pero lo peor de todo, según manifiesta, es la desesperación que le transmiten día sí y día también muchos de sus vecinos. «Las viudas del pueblo vienen llorando a mi despacho porque no pueden ver la televisión por la tarde. Están afectadísimas y es comprensible porque es una pena que estas personas, que no tienen otra cosa, no puedan siquiera ver la televisión. A mi madre, que es viuda, también le pasa y me da mucha pena. Me dan ganas de llorar con ellas de la impotencia», manifiesta el alcalde.
Por el momento, y si ningún milagro lo remedia, este pequeño pueblo de Madrid se va a quedar «sin dusfrutar del avance que dicen los políticos que es esto de la TDT», exclama García, quien apunta que desde Telemadrid le han asegurado que van a tratar de ayudarle. «Me han comentado que una posible alternativa podría ser colocar una parabólica en el repetidor de móviles y que esto podría estar listo en quince días, pero no sé si resultará», agrega el regidor.



