La industria del cine de EE.UU. sólo ha desistido hasta el momento de comercializar copias de sus películas en Corea del Sur
Actualizado
Jueves
, 01-04-10 a las 07
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La arraigada cultura de la piratería digital en España está empezando a colmar la paciencia de la industria del cine de Estados Unidos, dentro de sus esfuerzos por cuadrar cuentas en un negocio donde sólo la mitad de los beneficios pasa por las taquillas de salas comerciales. Hasta el punto de que algunos grandes estudios han empezado a amenazar públicamente con la opción de no comercializar DVDs en el mercado español. Una vergonzosa sanción hasta ahora sólo aplicada contra Corea del Norte.
Estas advertencias aparecen publicadas en un reportaje de "Los Angeles Times" que bajo el título "En España, la piratería forma parte de la cultura" comienza diciendo: "Picasso y los toros son pilares de la cultura española. Y la piratería también". El texto argumenta que las descargas ilegales de películas y series de televisión en España es un fenómeno tan habitual que empieza a no tener sentido económico el intentar mantener un sistema de ventas legítimas de DVDs.
De acuerdo al testimonio de Michael Lynton, presidente de Sony Pictures, "España está a punto de dejar de ser un mercado viable de entretenimiento doméstico para nosotros". Según las cifras barajadas por Joe Drake, presidente del grupo cinematográfico de Lions Gate, en el mercado español se obtiene entre tres y diez veces menos dinero por ventas de DVDs que en Gran Bretaña o Alemania. En su opinión, "la piratería es un masivo factor en esa diferencia".
De acuerdo a los datos que acompañan el enfado de los grandes estudios de Hollywood, las descargas ilegales de películas través de Internet han pasado en España de 132 a 350 millones entre los años 2006 y 2008. El mismo periodo de tiempo en el que las ventas o alquileres de copias legítimas de DVDs retrocedió un 30 por ciento.
Además, las descargas de pago resultan un concepto bastante exótico en España. Como quedaría demostrado en el hecho de que iTunes, la mayor tienda de contenidos digitales en todo el mundo, ni se molesta en ofrecer en el mercado español la opción de comprar largometrajes o series de televisión.
El que España sea tan diferente a la hora de respetar la propiedad intelectual es atribuido a una mezcla de mentalidad colectiva y vacío legal. Según las explicaciones ofrecidas a "Los Angeles Times" por la ministra Ángeles González-Sinde, los españoles tienen un profundo problema de actitud cultural: "Tradicionalmente en los países mediterráneos, es difícil que la gente entienda que las cosas inmateriales pueden tener tanto valor como los materiales".
Este punto de vista es compartido por Robert Pisano, responsable interino de la patronal de Hollywood: la Motion Picture Association of America. Tras haber visitado España cuatro veces durante el último año, Pisano considera que "la piratería es una cuestión cultural y detenerla es comprable a cuánto tiempo ha costado hacer que el conducir borracho sea algo socialmente inaceptable". Con insistencia en que "necesitamos enfrentarnos a este problema si no queremos terminar como la industria de la música".
La ministra de Cultura, además de expresar su esperanza en las nuevas regulaciones impulsadas por el gobierno socialista, también argumenta que el problema de piratería en España estaría siendo complicado por las empresas de telecomunicaciones. Según González-Sinde, los proveedores de Internet han venido dando a entender que pagar por una conexión de alta velocidad viene acompañado de una cornucopia de películas gratis.


