Hace por lo menos cuatro años que el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez no tendía una mano de negociación sin balas hacia las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), las mismas que asesinaron a su padre en 1983.
Momentos después de que se produjera la liberación del soldado Josué Daniel Calvo, de 23 años, secuestrado hace un año, Uribe, reconoció que un acuerdo humanitario es quizás la única salida para que queden libres los más de 20 uniformados que aún están en poder de la primera guerrilla del país.
El anuncio sorprendió pues en sus ocho años de popular gobierno, Uribe no había mostrado su disposición para negociar lo que las FARC piden, es decir, canjear cerca de 500 rebeldes presos por los militares uniformados. Ni siquiera cedió a su petición cuando el mundo entero clamaba por la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt liberada en julio de 2008 por el Ejército colombiano.
Uribe, próximo a entregar su mandato en mayo próximo cuando en Colombia se realiza la primera vuelta presidencial, puso sin embargo una serie de condiciones para que se dé ese acuerdo humanitario.
Según él, podrá hacerse “siempre y cuando se cumpla que los guerrilleros no vuelvan a delinquir”. El temor del Presidente es que se devuelvan guerrilleros a las FARC para fortalecerlas militarmente.
“Quiero llamar atención de mis compatriotas sobre esa necesidad. Porque el acuerdo humanitario no es para fortalecer el terrorismo, sino para liberar a los colombianos de la pesadilla de las acciones terroristas”, dice el comunicado de prensa enviado a los medios de comunicación.
El tema, como era de esperarse, fue tomado inmediatamente por los candidatos presidenciales justo en el momento en que también se espera la liberación de la persona que más tiempo ha durado secuestrada en Colombia. Se trata del cabo Pablo Emilio Moncayo, plagiado en diciembre de 2007. Moncayo, cuyo padre Gustavo se volvió famoso porque recorrió encadenado durante tres años a Colombia, será liberado mañana martes gracias a la mediación de la senadora Piedad Córdoba y la colaboración logística del gobierno brasilero.
Juan Manuel Santos, el candidato del partido de la U quien lidera las encuestas con un 34% de intención de voto para el 30 de mayo próximo, se mantuvo en la posición que durante todos estos años defendió Uribe.
“Que haya liberación unilateral de secuestrados, por supuesto; pero en ningún caso canje”, Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá quien lidera el partido de los Verdes, pidió “canjear combatientes por combatientes, por una sola vez, menos los que hayan cometido crímenes de lesa de humanidad”.



