Lunes
, 29-03-10
El Domingo de Ramos lució este año más que nunca después de un invierno especialmente frío y lluvioso que hace temer lo peor para esta Semana Santa. Sin embargo, y cumpliendo los pronósticos y también la tradición, el sol y las temperaturas más que suaves dejaron ayer una mañana esplendorosa -salvo excepciones como la de Salamanca- en la que miles de personas tomaron las calles para participar en las procesiones.
Los niños fueron los protagonistas de los desfiles procesionales, con un «paso», el de «La Borriquilla», que estuvo custodiado por miles de palmas. En Valladolid, se recuperó el «Gloria al Hijo de David» que sonó de forma ininterrumpida en la megafonía de la ciudad. La procesión estuvo presidida por el cardenal emérito, Carlos Amigo, que impartió la bendición desde el balcón de la Iglesia de la Vera Cruz mientras recordaba a los niños que «Jesús es lo más grande que tienen los católicos».
En León la procesión partió de la plaza de Santo Martino. Desde allí se trasladó a la plaza de Santo Domingo, donde en presencia de las autoridades, se procedió a la bendición de las palmas.
La lluvia amenazó, sin embargo, el desarrollo de esta procesión en Salamanca, de la que se encarga la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños que, un año más, volvió a presentar novedades, al estrenar una imagen dentro del conjunto escultórico denominado «Sagrada entrada de Jesús en Jerusalén». A la hebrea, la embarazada, la Virgen María y San Marcos se sumó ahora la figura de un niño, informa Ical.
En Palencia, tras la tradicional bendición de las palmas y ramos en la capilla de la Cofradía del Santo Sepulcro, organizadora del desfile, se inició la primera procesión del día, la denominada procesión litúrgica, que partió hacia la catedral palentina, templo en el que tuvo lugar una misa solemne. Una Eucaristía que en Burgos fue presidida por el arzobispo Francisco Gil Hellín, que bendijo las palmas de los cientos de niños a los que invitó a «vivir la Semana Santa». En Segovia, tras la bendición de los ramos en la iglesia de San Miguel, la procesión de «Las Palmas» se dirigió hacia la catedral, donde el obispo Ángel Rubio Castro ofició la misa. Mientras, la procesión de «La Borriquilla» desfiló en Soria por primera vez también como cofradía después de que se constituyera formalmente hace apenas unas semanas. La hermandad nació en el año 1960 a iniciativa de cuatro parroquias y protagonizada por niños pero no fue hasta este año y con motivo de su 50 aniversario cuando se decidió redactar unos estatutos y conseguir el reconocimiento oficial de cofradía. Precisamente, éste es su segundo año para las Juventudes Antonianas de Ávila, una cofradía formada por los niños de la parroquia abulense de San Antonio, quienes portaron en unas andas infantiles su propio paso, la talla de la Virgen de los Infantes. Esta cofradía infantil fue recuperada en 2008, tras desaparecer en la década de los 70.


