Sábado
, 27-03-10
La banca española tiene en la actualidad 165.540 millones de créditos «problemáticos» concedidos al sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria, según indica el Banco de España en su último informe de estabilidad financiera. El volumen de inversión total en esos sectores alcanzan los 445.000 millones, de los que 43.000 corresponden a infraestructuras públicas.
El supervisor desglosa los créditos problemáticos de la siguiente forma: 42.800 millones de créditos dudosos, 59.000 millones de créditos subestándar (que pertenecen a un colectivo o sector en dificultades), 59.700 millones más de adjudicación de activos y 4.000 millones de activos fallidos vinculados al sector. Las provisiones específicas totales ascienden a 42.300 millones, que representan el 25,55% del total de créditos problemáticos. No obstante, el Banco de España recuerda que también existen provisiones genéricas con las que se cubriría hasta el 35% del total. Es decir, unos 58.000 millones. Como última línea de defensa, el supervisor señala a los beneficios, y dice que si el nivel de ingresos recurrentes en 2010 fuera similar al de 2009, la cobertura de créditos problemáticos se elevaría hasta el 71% (unos 117.000 millones).
Ahora bien, el Banco de España advierte que hay un elevado grado de heterogeneidad entre entidades, con lo cual algunas podrían tener dificultades, y en ese caso también recuerda que existe el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para ayudar a la integración y redimensionamiento del sector financiero.
En este informe, el Banco de España menciona también una serie de cambios introducidos en las fusiones mediante un Sistema Institucional de Protección (SIP). Entre ellas cita que el compromiso de solidaridad en la solvencia comprometa al menos el 40% de los recursos propios computables de cada entidad que participe y que permanezcan un mínimo de 10 años en el SIP.


