
MARTA PÉREZ Parada del tranvía en la plaza Francesc Macià, donde ahora muere la red del Trambaix
Sábado
, 27-03-10
Definitivamente, la gestión política de la reforma de la Diagonal se está convirtiendo en la mayor amenaza para la transformación. Ni el miedo al colapso circulatorio, ni las dudas sobre si la opción rambla o la opción bulevar, el verdadero peligro para la Diagonal son los titubeos de un equipo de gobierno que ayer volvió a lanzar un mensaje de confusión.
Si en los primeros compases del proceso surgieron serias dudas sobre la conveniencia de que el tranvía enlazase Francesc Macià con Glóries -expertos en movilidad y urbanismo apostaban más bien por autobuses de gran capacidad-, la presentación hace dos semanas de los dos dibujos que se someterán a referéndum, en los que se trazaba con nitidez la inclusión del tranvía, pareció despejar dudas. Pues no. Ayer mismo, el concejal de Urbanismo, Ramón García Bragado, precisó que el referéndum de mayo incluye el tranvía en las dos opciones, pero deja abierta su futura ejecución.
«Sin hipotecar fórmulas»
Bragado precisó que las propuestas A y B de transformación «no hipotecan ninguna otra fórmula de transporte» que decidan futuros gobiernos de la Generalitat y el Ayuntamiento. «Quien crea que el tranvía no es la mejor opción puede perfectamente votar A o B porque en cualquier caso es posible cualquier otra opción de transporte público», afirmó en declaraciones a los periodistas recogidas por Ep. Bragado aseguró que conectar el tranvía es la opción del bipartito, aunque de facto su socio de Gobierno, Ricard Gomà (ICV), se quedó ayer solo en el Ayuntamiento en su defensa sin titubear del tranvía. Gomà dijo a los periodistas que, en caso de escogerse A o B, sería «incomprensible» no conectar el tranvía por la avenida, y que las dudas «no benefician» el proceso.
De hecho, ayer mismo, en el informe sobre la transformación que se entregó al plenario, a los dibujos de las opciones A y B entregados a la prensa se añadieron distintos matices en forma de esbozos complementarios a cada dibujo, donde se introduce todo un abanico de combinaciones posibles: tranvía sólo, tranvía más autobús de gran capacidad, bus sólo... Con este panorama de indefinición, la consulta ciudadana a celebrar entre el 10 y el 16 de mayo camina hacia la confusión más radical. Los grupos de la oposición, viendo los titubeos del equipo de gobierno, contribuyen más si cabe a liar la discusión. CiU y PP votaron en contra de la proposición del gobierno, apoyada también por ERC, en la que se hizo una llamada a la participación, al calificar el texto como «auto bombo» del alcalde Jordi Hereu.
Las «dudas» del PP
Por su parte, todos los grupos rechazaron la petición del grupo del PP para aplazar el referéndum dadas las «dudas e interrogantes» surgidos. El único grupo que pareció satisfecho tras la discusión fue el de ERC, que se felicitó porque la reforma no presuponga la inclusión del tranvía, que los republicanos rechazan. CiU dijo que se presentará a las elecciones de mayo de 2011 con su propio dibujo, que por el momento esconden. Confusión en Diagonal.


