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Jueves
, 25-03-10 a las 12
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Genoveva Casanova es imagen de la última colección de fiesta de Pronovias, y como tal, ha viajado hasta Marruecos para una espectacular sesión de fotos en el Palais Rhoul, en Marrakech, que verá la luz próximamente en la revista «¡Hola!». Pero a pesar de lo exótico de la experiencia y de los maravillosos vestidos, la mexicana no se ve pasando por el altar. «De blanco me visto para salir por la noche con m is amigas, para ir a una fiesta...», dice entre risas, eludiendo entrar en el terreno más personal.
Genoveva es una mujer tranquila («Súper») y bastante reservada, algo no siempre fácil en el mundo de lo social. Asegura que su vida es muy normal («Me despierto temprano, llevo a los niños al colegio, voy al gimnasio y tengo citas de trabajo») y a pesar de ser una de las mujeres más fotografiadas no tiene reparos en admitir que está a dieta para mantener la figura «Vuelvo a comer a casa porque estoy a régimen», reconoce.
Eso no le pesa a la hora de posar como una modelo, vestida de noche, y siguiendo los consejos del director de la sesión.
Genoveva, que tiene dos hijos con su ex pareja, Cayetano Martínez de Irujo, procura mantenerse en un plano discreto y no salir demasiado en los medios de comunicación. Y para ello se dedica a su trabajo («Estoy con mi proyecto de joyería que espero opder enseñaros dentro de muy poquito») y a sus hijos. Si le preguntan sobre el amor, responde mencionando a sus mellizos: «¡Mi corazón está ocupado desde hace ocho años! Por dos cosas tan grandes que crecen todos los días», sonríe, refiriéndose a Luis y Amina. «Un abrazo de buenas noches hace que todo valga la pena».


