Gérard Mortier presentó hoy la programación del teatro madrileño para el curso 2010-11, que calificó de «transición»
El director del Teatro Real, Gérard Mortier /REUTERS
Actualizado
Miércoles
, 24-03-10 a las 20
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Nuevos protagonistas y nuevo escenario (la sala del coro) para presentar la programación de la próxima temporada del Teatro Real, diseñada en gran medida por el belga Gérard Mortier, que desde enero ya tiene un despacho en el teatro madrileño, pero cuyo contrato comenzará a correr el próximo mes de septiembre, cuando ya hayan abandonado sus puestos el director artístico y musical salientes, Antonio Moral y Jesús López Cobos, respectivamente.
Si bien ya se conocían muchos de los títulos que subirán al Real el próximo curso, así como algunos de los directores musicales, Mortier ha vuelto a refrendar su defensa de la creación más actual, hasta el punto de que el 50% de los títulos que subirán a escena han sido compuestos en el siglo XX, a excepción de uno de más reciente factura, “La página en blanco”, encargo realizado a la compositora y soprano Pilar Jurado por el equipo anterior.
Adecuado para la crisisSe trata exactamente de “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagony”, de Kurt Weill -“muy adecuada para estos tiempos de crisis”-; “La vuelta de tuerca”, de Britten; “El caballero de la rosa”, de Richard Strauss (en el montaje de Wernicke de 1995); “El Rey Roger”, de Szymanowski (realizado por Warlikowski para la Ópera de Paris); y “San Francisco se Asis”, de Messiaen (estrenado por Mortier en la Trienal del Ruhr en 2003), que en Madrid se alojará en la Caja Mágica. A ellos se suman sendos homenajes a dos de nuestros más importantes compositores, Luis de Pablo y Cristóbal Halffter, con motivo de su 80 aniversario.
Y es que son ellos, los creadores, la parte más importante de la ópera, en palabras de Mortier, para quien las puestas en escenas son simples “catalizadores” de sus obras. El director belga es consciente sin embargo de la dificultad de que los nuevos lenguajes musicales se acerquen al público, “el problema radica en la educación”, por ello marca como uno de sus principales objetivos “la democratización de la cultura”, pues afirma que “mucha gente dice que no le gusta la música contemporánea porque no la ha escuchado nunca”. Anunció además estar en conversaciones con Mauricio Sotelo y con la sevillana Elena Mendoza para encargarles sendas óperas sobre textos de García Lorca y Onetti, respectivamente.
Adecuado para la crisisSe trata exactamente de “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagony”, de Kurt Weill -“muy adecuada para estos tiempos de crisis”-; “La vuelta de tuerca”, de Britten; “El caballero de la rosa”, de Richard Strauss (en el montaje de Wernicke de 1995); “El Rey Roger”, de Szymanowski (realizado por Warlikowski para la Ópera de Paris); y “San Francisco se Asis”, de Messiaen (estrenado por Mortier en la Trienal del Ruhr en 2003), que en Madrid se alojará en la Caja Mágica. A ellos se suman sendos homenajes a dos de nuestros más importantes compositores, Luis de Pablo y Cristóbal Halffter, con motivo de su 80 aniversario.
Y es que son ellos, los creadores, la parte más importante de la ópera, en palabras de Mortier, para quien las puestas en escenas son simples “catalizadores” de sus obras. El director belga es consciente sin embargo de la dificultad de que los nuevos lenguajes musicales se acerquen al público, “el problema radica en la educación”, por ello marca como uno de sus principales objetivos “la democratización de la cultura”, pues afirma que “mucha gente dice que no le gusta la música contemporánea porque no la ha escuchado nunca”. Anunció además estar en conversaciones con Mauricio Sotelo y con la sevillana Elena Mendoza para encargarles sendas óperas sobre textos de García Lorca y Onetti, respectivamente.
A pesar del gran protagonismo de la ópera del siglo XX en esta t, no faltarán óperas barrocas como “Iphigénie en Tauride”, de Gluck, con Plácido Domingo (a quien se le dedicará un concierto-homenaje el 21 de enero por su 70 cumpleaños); o el estreno en España de “Montezuma”, de Carl Heinrich Graun, que se podrá ver en los Teatros del Canal. La gran producción llegará de la mano del Teatro Bolshoi, que traerá a Madrid (montaje, coro y orquesta, incluidos) “Eugenio Oneguin”, que abrirá la temporada el 7 de septiembre.
Además de estos títulos, la primera temporada de Mortier también contendrá títulos más populares, como la reposición de “Las bodas de Fígaro”, en el montaje de Emilio Sagi; y “Tosca”, de Puccini, ese compositor que parecía proscrito por el belga. Se podrá ver en julio en la producción firmada por Nuria Espert. Por último, dos óperas en versión de concierto “La finta giardiniera”, de Mozart; y “Los hugonotes”, de Meyerbeer.
Además de estos títulos, la primera temporada de Mortier también contendrá títulos más populares, como la reposición de “Las bodas de Fígaro”, en el montaje de Emilio Sagi; y “Tosca”, de Puccini, ese compositor que parecía proscrito por el belga. Se podrá ver en julio en la producción firmada por Nuria Espert. Por último, dos óperas en versión de concierto “La finta giardiniera”, de Mozart; y “Los hugonotes”, de Meyerbeer.
En cuanto a los directores de escena, destacan Robert Carsen, Willy Decaer, la Fura dels Baus, David Hermann; mientras que el gran salto cuantitativo, ya se verá si cualitativo, lo protagonizan los directores musicales. Más de veinte directores de orquesta pasarán por el foso del Real, entre ellos, Giovanni Antonini, Sylvain Cambreling, René Jacobs, Jeffrey Tate, Dmitri Jurowski, Gabriel Garrido, James Colon (dirigirá el concierto de Domingo); y varios españoles, Josep Pons, Pedro Halffter, Pedro Heras-Casado, Víctor Pablo Pérez, y el argentino Alejo Pérez. “Es muy difícil encontrar un gran director que quiera pasar seis meses en el Real, por eso he adoptado esa fórmula que me funcionó bien en París”, justificó Mortier.
El ciclo Grandes Voces, cambio su nombre por el de Grandes Cantantes, y acogerá el próximo curso a Cecilia Bartoli, Angela Denoke, Waed Bouhassoun, Deborah Polaski, Felicity Lott y Yann Beuron.



