El presidente francés preside los funerales de Estado por el gendarme Nérin asesinado por los terroristas hace una semana
Actualizado
Martes
, 23-03-10 a las 20
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En un discurso solemne, sobrio pero que ha rezumado contundencia, el presidente francés Nicolás Sarkozy ha abierto los funerales del brigada asesinado por ETA, en la prefectura de Melun, anunciado que su país «nunca se dejará intimidar por el terrorismo. Vamos a erradicar, una a una, todas las bases que tiene ETA en Francia, vamos a buscarlas una a una, vamos a acabar con todos los apoyos de esta organización terrorista en este país». Sarkozy, en un vibrante elogio a la solidaridad de Estado entre Francia y España, ha agradecido directamente al presidente Zapatero y también al ministro del Interior, Alfreo Pérez Rubalcaba, por llorar la muerte del gendarme francés asesinado por ETA hace hoy una semana, Jean-Serge Nérin, como propia.
«Este crimen no quedará impune», ha dicho Sarkozy, con un Zapatero atento en segundo plano y con todos los compañeros y familiares del agente muerto presentes, echando mano de unas palabras trágicamente pronunciadas en España tras cada atentado por las autoridades: «Francia aplicará tolerancia cero con los delitos de sangre, con el terrorismo sanguinario de ETA».
Sarkozy, que ha condecorado esta mañana con la Legión de Honor al policía Nérin -que «ha muerto como un héroe»-, ha dicho que este delito «quita el honor a quienes le apoyan».
El presidente galo ha pronunciado su discurso en el patio del Elíseo, donde a las 11.00 horas ha recibido al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien ha presidido a mediodía el funeral de Estado por el policía galo asesinado en un tiroteo con etarras, como resultado del cual se detuvo al etarra Joseba Fernández Aspur, «El Guindi», ya en prisión. A la misma hora, 12.20 de hoy, todas las prefecturas y comisarías de Francia guardaron un minuto de silencio en memoria por el agente caído. Muchas comisarías de toda Francia se sumaron al acto con reuniones de solidaridad.
En Melun, al sureste de París y cercana a la localidad de Dammarie-les-Lys, donde tuvo lugar el tiroteo entre agentes y terroristas, una orquesta militar abrió los funerales entonando La Marsellesa, el himno nacional. El presidente francés estaba acompañado de sus ministros del Interior, Brice Hortefeux, y Justicia, Michèlle Alliot Marie. En representación española asisten el presidente del Gobierno y titular de Interior, también el consejero vasco del ramor, Rodolfo Ares, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y dirigentes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.
«Este crimen no quedará impune», ha dicho Sarkozy, con un Zapatero atento en segundo plano y con todos los compañeros y familiares del agente muerto presentes, echando mano de unas palabras trágicamente pronunciadas en España tras cada atentado por las autoridades: «Francia aplicará tolerancia cero con los delitos de sangre, con el terrorismo sanguinario de ETA».
Sarkozy, que ha condecorado esta mañana con la Legión de Honor al policía Nérin -que «ha muerto como un héroe»-, ha dicho que este delito «quita el honor a quienes le apoyan».
El presidente galo ha pronunciado su discurso en el patio del Elíseo, donde a las 11.00 horas ha recibido al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien ha presidido a mediodía el funeral de Estado por el policía galo asesinado en un tiroteo con etarras, como resultado del cual se detuvo al etarra Joseba Fernández Aspur, «El Guindi», ya en prisión. A la misma hora, 12.20 de hoy, todas las prefecturas y comisarías de Francia guardaron un minuto de silencio en memoria por el agente caído. Muchas comisarías de toda Francia se sumaron al acto con reuniones de solidaridad.
Legislación de urgencia contra los asesinos de agentes del ordenAntes de proceder a la imposición de medallas a los colegas del muerto, el presidente Sarkozy hizo un elogio fúnebre que comenzó exaltando la lucha española y francesa contra el terrorismo: «La locura criminal de los asesinos y quienes los apoyan será perseguida, hasta el fin. Nada puede justificar el crimen y el derramamiento de sangre. Nuestras fuerzas de seguridad irán descubriendo y deteniendo a todos los criminales, que serán castigados severamente. Francia no servirá de retaguardia a una organización criminal. En su día, ya decidimos incrementar cuanto sea necesario nuestra cooperación contra el terrorismo. Ese trabajo se prolongará, hasta el fin. No podemos consentir ni una sola violencia. Toda nuestra sociedad está amenazada».
El presidente Sarkozy confirmó la puesta en marcha de una nueva legislación de urgencia contra los asesinos de miembros de las Fuerzas de Seguridad: cadena perpetua, acompañada de penas de 30 años que no podrán ser reducidas.
Sarkozy ha mentado a los familiares y amigos de este policía de 52 años, casado y con cuatro hijos, que ingresó en 1979 en el cuerpo y llevaba 30 años de «ejemplar carrera». A continuación, el presidente galo y Zapatero procedieron a la imposición de la Legión de Honor y la Cruz del Mérito Policial al muerto y sus colegas, que asistían como testigos privilegiados de una ceremonia de excepción.
Después de las honras fúnebres, Zapatero y Sarkozy regresarán a París para compartir un almuerzo de trabajo y analizar la colaboración hispano-francesa en la lucha antiterrorista y la investigación en marcha para localizar a los etarras huidos. Sarkozy ha mentado a los familiares y amigos de este policía de 52 años, casado y con cuatro hijos, que ingresó en 1979 en el cuerpo y llevaba 30 años de «ejemplar carrera». A continuación, el presidente galo y Zapatero procedieron a la imposición de la Legión de Honor y la Cruz del Mérito Policial al muerto y sus colegas, que asistían como testigos privilegiados de una ceremonia de excepción.




