El primado irlandés entrega copias de la carta a sus fieles / AFP
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Sábado
, 20-03-10 a las 15
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El Papa Benedicto XVI ha ordenado una inspección de diócesis y seminarios irlandeses implicados en los casos de pederastia y ha afirmado que los sacerdotes implicados deben "responder ante Dios y los tribunales".
El Papa así lo ha manifestado en la Carta a los católicos irlandeses, hecha pública hoy por el Vaticano, en la que además expresa "abiertamente vergüenza y remordimiento" por los abusos sexuales a centenares de menores por parte de sacerdotes católicos ocurridos durante años en ese país.
En la misiva el Pontífice usa palabras muy duras contra los curas pederastas, acusa también a los obispos irlandeses de no haber sabido gestionar los casos ocurridos y dice que tienen que reconocer que se cometieron graves errores de juicio y fallo de dirección.
En uno de los puntos de la misiva se dirige específicamente a los «sacerdotes y religiosos que han abusado de niños», a los que acusa de haber «traicionado la confianza depositada en ellos por jóvenes inocentes y por sus padres». En este sentido, les avisa de que deberán responder de ello «ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos». «Junto con el inmenso daño causado a las víctimas, un daño enorme se ha hecho a la Iglesia y a la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa», critica el Papa, que invita a los implicados en los casos de pederastia a «examinar su conciencia, a asumir la responsabilidad de los pecados que han cometido y a expresar con humildad su pesar».
En uno de los puntos de la misiva se dirige específicamente a los «sacerdotes y religiosos que han abusado de niños», a los que acusa de haber «traicionado la confianza depositada en ellos por jóvenes inocentes y por sus padres». En este sentido, les avisa de que deberán responder de ello «ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos». «Junto con el inmenso daño causado a las víctimas, un daño enorme se ha hecho a la Iglesia y a la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa», critica el Papa, que invita a los implicados en los casos de pederastia a «examinar su conciencia, a asumir la responsabilidad de los pecados que han cometido y a expresar con humildad su pesar».
«Debéis tratar de expiar personalmente vuestras acciones ofreciendo oraciones y penitencias por aquellos que habéis ofendido. El sacrificio redentor de Cristo tiene el poder de perdonar incluso el más grave de los pecados y extraer el bien incluso del más terrible de los males», asegura Benedicto XVI en su misiva, en la que insta a que los culpables a que «admitan abiertamente su culpa, se sometan a las exigencias de la justicia, pero no desesperen de la misericordia de Dios».



