Hacinas es conocida por albergar el Centro del Árbol Fósil / F. ORDOÑEZ
Sábado
, 20-03-10
El Centro del Árbol Fósil de Hacinas (Burgos) es accesible en todos los sentidos. Puede recorrerse en silla de ruedas, se ha incluido doblaje en lenguaje de signos en los documentales que se muestran y añadido explicaciones en braille a las audioguías. Un proyecto que le ha merecido a este pequeño municipio de menos de 200 habitantes el Premio Reina Sofía de Accesibilidad.
La reina entregó personalmente al alcalde, Alberto Gallego, este galardón que concede el Real Patronato sobre Discapacidad, un organismo autónomo adscrito al Ministerio de Sanidad y Política Social, en la categoría de municipios de menos de 10.000 habitantes.
Con este premio se reconoce la puesta en marcha en Hacinas de «programas de infoaccesibilidad» que abren la sociedad de la información y el conocimiento a las personas con discapacidad y las buenas prácticas realizadas por su Ayuntamiento en relación con el ocio inclusivo, la promoción de la autonomía y la vida independiente. El mejor ejemplo de esta apuesta por la accesibilidad es el Centro del Árbol Fósil de Hacinas en cuyo diseño y programación se han incluido criterios de accesibilidad para que, según Gallego, «pueda ser visitado por personas con cualquier tipo de discapacidad».
En este sentido, tanto el acceso como el interior cuenta con las rampas y espacio suficiente para poder recorrerlo con silla de ruedas y también se ha pensado en las personas con discapacidad visual o auditiva para quienes se han creado audioguías específicas en braille e incluido explicaciones en lenguaje de signos en los documentales.
Por todo el municipio
Alberto Gallego señala que, además, la antigua Casa del Cura de la localidad donde se han ubicado el centro médico, un salón multiusos y un pequeño museo, se ha realizado también con criterios de accesibilidad «para que nadie en Hacinas tenga problemas.
El Premio Reina Sofía es el segundo que Hacinas recibe por el tema de accesibilidad ya que la Gerencia de Asuntos Sociales de la Junta de Castilla y León y la coordinadora de asociaciones de Burgos que trabajan con la discapacidad le concedieron otro en diciembre de 2009. Alberto Gallego tiene claro que estos reconocimientos son un «orgullo» pero sobre todo un «aliciente para seguir trabajando». Por eso ya ha pensado qué invertirá los 15.000 euros del premio. en conseguir que el Castillo de Hacinas sea también accesible con silla de ruedas.


