La fibra de carbono y los biocombustibles reducirían las emisiones de CO2 de las aeronaves. Un menor tamaño y un menor consumo energético ayudaría a combatir el cambio climático.

Los coches de apoyo y las instalaciones de los aeropuertos contaminan igual que los aviones|ABC
Actualizado
Lunes
, 22-03-10 a las 10
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Aviones más pequeños y menos pesados combaten el calentamiento global. Así opina la Comisión Mixta para el estudio del Cambio Climático. Diputados y senadores se reunieron hace unos días para analizar el impacto medioambiental que provoca la aviación, responsable del 2% de las emisiones de CO2.
Un kilogramo de queroseno lanza a la atmósfera el triple de kilos de dióxido de carbono. Otra estimación que sobrevuela los despachos de los fabricantes atiende al número de aeronaves previsto: la flota crecerá un 5% hasta 2020 a nivel mundial. De cara a esa fecha, además, las empresas aeronáuticas se han marcado un reto: usar un 10% de combustible alternativo. Las fórmulas para conseguirlo ya están inventadas. Biocombustibles es la primera. Y la segunda consiste en emplear fibra de carbono, que proporciona aviones menos pesados. Un menor tamaño acarrea un menor gasto energético.
El sector aeronáutico lleva invirtiendo en i+D seis décadas, durante las cuales ha conseguido reducir en casi un 70% las emanaciones contaminantes. Pero es ahora cuando tienen que echar el resto: el tráfico crece a un ritmo vertiginoso gracias a las compañías de bajo coste. «Si no se buscan estas soluciones, las emisiones pueden alcanzar un 3% en los próximos años (2026)», señala el presidente de Boeing para España y Portugal, Pedro Argüelles.
Cesar Velarde, jefe del proyecto del Observatorio de Sostenibilidad en la Aviación (OBSA), en cambio, cree que con la entrada en funcionamiento del Cielo Único Europeo se ahorrarán unas 39.000 toneladas de combustible anuales, o lo que es lo mismo, alrededor de 28 millones de euros al año. Por mil se multiplicará la cifra cuando se optimicen las rutas aéreas entre Europa y América del Sur dentro del programa Aire que España quiere impulsar durante la presidencia española de la UE, manifestó Velarde.
«No todo hay que achacarlo a los aviones», advierte el director de la División de Medio Ambiente de AENA, José Manuel Hesse. En los aeropuertos existen vehículos de apoyo en tierra y coches de acceso, muy contaminantes ambos; también las mismas instalaciones del aeródromo –una ciudad en pequeño- son responsables de las emisiones de CO2 en un 50%.



