En las familias no asoma ningún atisbo de cierta recuperación económica. Por el contrario, las cosas están como hace un año e incluso peor. Demasiadas lo pasan mal y, por si fuera poco, con esta profunda crisis cada vez son más las que se encuentran en una situación desesperada. De hecho, el número de hogares que llega con muchas dificultades a final de mes ha crecido en 2009 hasta alcanzar el récord de los últimos seis años, como demuestran los datos provisionales de la Encuesta Condiciones de Vida que ayer hizo públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Al 13,7% de los hogares españoles no le salen las cuentas cuando llega el día 30 o 31. Esto significa que unos 2,2 millones de familias se ven y se las desean para sobrevivir cada mes. Son las peores cifras desde 2004, fecha en la que el INE comenzó a realizar este estudio.
Los datos fueron obtenidos de encuestas realizadas entre los meses de abril y junio de 2009, una etapa en la que la caída de la economía española resultó vertiginosa. Sin embargo, estos datos no recogen cómo se terminó el año pasado cuando la recesión y el desempleo continuó en aumento, aunque de forma menos acelerada, durante todo el segundo semestre.
Estos 2,3 millones de hogares son los que más sufren para llegar a fin de mes, pero no son los únicos. Hay otros 7,6 millones (45,3%) que también atraviesan serias dificultades, aunque en menor medida. Por tanto, la economía doméstica de más de la mitad de las familias españolas (59%) se encuentra en verdadera bancarrota, lo que supone casi diez millones de hogares.
Y esto no quiere decir que el resto nade en la abundancia, porque de una u otra manera en muchos hace mella la crisis. Por ejemplo, también aumentan un 5,8% los hogares que no pueden hacer frente a gastos imprevistos. Ahora suman el 33,9%, es decir, 5,6 millones no sabrían cómo afrontar la factura del taller del coche o del dentista. Y por dar ejemplos de necesidades básicas: el año pasado también crecieron las familias que no pueden mantener la vivienda con una temperatura adecuada (6,3%).
Ante este panorama no es de extrañar que unas vacaciones, por muy cortas que sean, supongan un gran lujo para muchos. La encuesta del INE detalla que aumentan los hogares que ni siquiera se pueden permitir una semana de descanso al año: 6,5 millones (38,9%) ni se lo plantean.
En peores circunstancias se encuentran quienes les es imposible hacer frente a pagos de la vivienda. Un grupo, cómo no, que ha crecido con la crisis casi un 2%: 1,2 millones de hogares tuvo retrasos a la hora de pagar la hipoteca de su casa o de los recibos de gas, electricidad y de la comunidad de propietarios.
Los más pobres
Todo esta situación se traduce en que el 19,5% de las personas que viven en nuestro país se encuentran por debajo del umbral de la pobreza: nada más y nada menos que 9,1 millones de ciudadanos. Para conocer cuál es ese umbral, el INE establece una tabla que depende de los ingresos que obtiene cada hogar según su número de miembros. Por ejemplo, un adulto estaría en el límite de pobreza si cuenta con menos de 7.945 euros al año; para dos adultos serían 11.917 euros; para dos adultos y un menor de 14 años 14.301 y para una familia de dos adultos y dos menores 16.684 euros.
Un fenómeno no cambia: en los mayores de 65 años y en las mujeres es donde más incide la falta de recursos.


