Fernando de Rosa niega que sienta «enemistad» alguna hacia el juez de la Audiencia Nacional

El vicepresidente del CGPJ, Fernando de Rosa / ABC
Actualizado
Martes
, 16-03-10 a las 23
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El vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, se abstendrá de intervenir en cualquier decisión que el Pleno de este órgano pudiera adoptar, en su caso, sobre la eventual suspensión cautelar de Baltasar Garzón. Su decisión se suma así a la de Margarita Robles, otra de las vocales recusadas por el juez de la Audiencia Nacional; Gemma Gallego, por su parte, rechazó la pretensión de Garzón.
En su escrito de alegaciones contra el intento de Garzón de apartarle de la tramitación de su expediente, Fernando de Rosa rechaza de forma rotunda que su imparcialidad esté comprometida. Y aclara que en su decisión de abstenerse prevalecen «mi dignidad como jurista y servidor del Estado» y su deseo de «eliminar cualquier duda» tanto sobre la actuación del CGPJ como sobre la suya propia.
El vicepresidente del CGPJ divide su escrito en partes. En la primera tacha de «extemporánea» la recusación, puesto que su intervención en la decisión sobre la suspensión cautelar de Garzón es sólo «una hipótesis». «una representación futura e incierta». La adopción de esta medida, explica De Rosa, corresponde a la Comisión Permanente del CGPJ, de la que él no forma parte, y sólo sería revisada por el Pleno si Garzón fuese finalmente apartado del juzgado y decidiese recurrir ante el Pleno.
En la segunda parte de su escrito, De Rosa rechaza todos los argumentos en los que el juez de la Audiencia Nacional basa su recusación.
Niega el vicepresidente tener «interés personal en el asunto» —es decir, en la suspensión de Garzón—, «pues ninguna consecuencia, ni beneficiosa ni perjudicial, puede derivarse hacia mi persona sea cual sea la resolución que finalmente se adopte sobre dicho extremo».
Niega su relación de amistad con CAmpsSobre la segunda de las causas de recusación, Fernando De Rosa en absoluto niega su «relación de amistad» con el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, que fue investigado en relación con alguno de los flecos del «caso Gürtel». Tal relación, dice, es «innegable», pero «no justifica en absoluto que se pueda poner en entredicho mi objetividad de juicio y mi exigible imparcialidad». Primero porque, como juez, De Rosa asegura haber actuado siempre «con un criterio recto e íntegro»; en segundo lugar, porque su amistad con Camps «en ningún caso lleva aparejada una enemistad» hacia Garzón.
Margarita Robles, la primera juez en abstenerse, en un acto hoy / EFE
Y, en tercer lugar, porque la causa de recusación prevista en la LOPJ textualmente exige «amistad íntima con algún interesado», y Camps no es un «interesado directo» en el expediente de suspensión de Garzón. De hecho, sostiene De Rosa, la decisión que adopte el CGPJ respecto al juez de la Audiencia Nacional «ningún efecto producirá sobre el procedimiento judicial tramitado contra Camps».
Por último, niega De Rosa «con total y absoluta rotundidad» profesar ningún tipo de enemistad hacia el juez Garzón, última de las causas en las que éste basa la recusación. Asegura en este punto que esa «imputación» responde «a una equivocada interpretación de la realidad por parte de Garzón», pues en las pocas ocasiones en las que han coincidido su relación ha sido tan «respetuosa y cordial» como la que De Rosa puede haber mantenido «con otros muchos miembros de la carrera a los que apenas conozco».





