El grupo estadounidenese de moda y complementos Phillips-Van Heusen (PVH), propietario de marcas como Calvin Klein, Arrow o Bass, ha alcanzado un acuerdo para la compra de la firma Tommy Hilfiger. La operación incluye el pago por parte de PVH de unos 2.200 millones de euros entre efectivo y acciones. La empresa neoyorquina asume además las deudas de Hilfiger, por valor de 100 millones. La operación alumbra un grupo con ventas valoradas en 3.550 millones.
El presidente y consejero delegado de PVH, Emanuel Chirico, precisó que el 65% del negocio de Tommy Hilfiger está fuera de Estados Unidos y que la compra representa para ellos la oportunidad de crecer a nivel internacional. Hilfiger, que mantendrá su rol de principal diseñador de la firma, coincide en que la compra supone «la siguiente fase en la expansión global de la marca». La bolsa de Nueva York otorgó ayer su beneplácito a la operación y los valores de PVH subieron 4,6 dólares, un alza del 9,6%.


