Plata de la española en 1.500, igual que Sergio Sánchez en 3.000

AP | Natalia Rodríguez, a la izquerda, entra exultante a la meta
Lunes
, 15-03-10
Lágrimas de plata. Natalia Rodríguez se quitó ayer la losa que aplastaba su nombre después del escándalo de Berlín del pasado verano, cuando un empujón en plena carrera, un lance de la competición para unos, una agresión para los jueces, supuso su descalificación y la pérdida de la medalla de oro mundial de los 1.500.
Las lágrimas de hace poco más de medio año volvieron ayer a aflorar en los ojos de la catalana, pero esta vez por la rabia del triunfo. Y de la venganza.
Natalia fue segunda en el Mundial de Pista Cubierta de Doha (Qatar), tras la etíope Kalkidamn Gezahegne, pero por delante de su «enemiga» de Berlín, Gelete Burka, a la que habría ganado en Alemania sin empujón. La española demostró ayer su clase, que ratificará con el oro europeo en Barcelona, al aire libre, este verano. Sin africanas de por medio, no tiene rival. Sólo los nervios pueden con ella.
Otro que estaba eufórico ayer era Sergio Sánchez, tercera medalla de plata de la expedición española en la pista quatarí. «Hoy es el día más feliz de mi vida», aseguraba el leonés, que, aparte de ser segundo en la prueba, se marcó el lujo de vencer en la recta final al etíope Tariku Bekele y batir el récord de Europa. Sólo le venció el estadounidense Bernard Lagat.
España cerró con esta presea una más que meritoria clasificación, con tres platas (las dos de ayer más la de Ruth Beitia del sábado, en altura), en un Mundial en el que ha habido, como siempre en esto tipo de citas, un poco de todo. En el bando de las sorpresas se coló el cubano Dayron Robles, que consiguió su primer título mundial en la jornada de clausura. En unos 60 vallas de máximo nivel, el americano logró la tercera mejor marca de todos los tiempos (7.34) en el gran duelo de estos Mundiales, batiendo por dos centésimas al estadounidense Terrence Trammel, dos veces campeón mundial, y a un maltrecho Liu Xiang que quedó lejos del podio.
La decepción volvió a protagonizarla la rusa Yelena Isinbáyeva en pértiga. El único récord mundial corrió a cargo del francés Teddy Tamgho en triple (17,90).



