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VICENTE BOLUDA, Presidente de Boluda Corporación Marítima Domadores de olas
Rober solsona Boluda empezó a ir a los puertos desde los cinco años e interiorizó el negocio «de forma natural»
Domingo , 14-03-10
A Vicente Boluda, la pasión por el negocio marítimo le viene de familia. Desde niño, en su casa nunca escuchó hablar de otra cosa que no fuera de barcos. Empezó a ir a los puertos desde los cinco años e interiorizó el negocio «de forma natural», como quien aprende a hablar. El germen de Boluda Corporación Marítima lo puso su abuelo paterno. Tras quedar huérfano con 14 años, abandonó la fábrica de curtidos cuya propiedad compartía con sus primos e invirtió lo que cobró por su parte de la empresa en comprar la mitad de un remolcador en el puerto de Valencia. Tres años más tarde, en 1920, ya era propietario de todos los remolcadores de la ciudad.
La entrada de Vicente en la empresa se produjo en 1982 como consecuencia de la enfermedad de su padre. A su regreso, la falta de «espacio» para los dos empujó a Vicente a iniciar la internacionalización de la empresa. Comenzó por Libia. La experiencia resultó positiva y la diversificación geográfica continuó en Iberoamérica. El motivo, tan simple como lógico: «en mi generación hablábamos poco inglés, por eso nos fuimos a Iberoamerica. Normalmente, en nuestro negocio, todo lo que aquí ha salido bien, allí también. Y viceversa».
Aunque la base siempre ha sido el negocio de los remolcadores -actualmente dispone de una flota de más de 300 de estos barcos-, con la llegada de Vicente Boluda se inició un intenso proceso de diversificación que le llevó a estar presente en prácticamente todas las facetas del sector marítimo a través de diferentes divisiones de negocio. En 1999 adquirió los astilleros Unión Naval de Levante. «Era una operación arriesgada, pero el precio era magnífico. Perdían alrededor de 6.000 millones de pesetas al año, pero había miedo a cerrarlo. Cuando entramos, nos dimos cuenta de que había que hacer un tipo de barco pequeño».
En otras ocasiones, la diversificación se llevó a cabo mediante la creación de nuevas empresas. «En el 80% de los casos la propiedad es totalmente nuestra. No estamos acostumbrados a tener socios locales porque no nos gusta tener que repartir beneficios. Sólo tenemos socios locales en México, Venezuela, Colombia y en Santo Domingo».
Pilares para el éxito
Sin embargo, Vicente Boluda no es partidario de «diversificar por diversificar». «Lo que me gusta son los barcos y creo que en la vida hay que centrarse en lo que te gusta. Si tienes una farmacia, ¿para qué vas a poner una frutería? Pero eso sí, pon cien farmacias y procura que sean las mejores».
En una sesión de trabajo del curso «15 x 15» en la escuela de empresarios EDEM, Boluda desgranó, una a una, las claves del éxito de Boluda Corporación Marítima. A saber, flexibilidad y la capacidad de adaptación a los cambios, humildad y, sobre todo, generosidad con el equipo: «El 80% de mi éxito personal es la gente que tengo en mi compañía. Sin ellos no podría hacerlo».
Salvamentos de película
Una de las partes del negocio marítimo más peculiar y complejo es el salvamento marítimo. Cuando un barco tiene un siniestro, el capitán contacta con el armador y éste llama a un broker para que le salven el barco. «Lo del S.O.S. es de los tiempos del Titanic», explica Boluda.
Acto seguido se forma un comité con el fin de cerrar un contrato de salvamento (Lloyd´s Open Form): «Es un contrato según el cual, si salvas, cobras entre el 5 y el 50% del valor salvado. Una vez salvado el barco, comienza el arbitraje. El laudo arbitral se basa en tres factores: el riesgo corrido por el buque salvado, el riesgo corrido por la tripulación al salvar; y el valor de los activos en la compañía de salvamento. Si el salvamento lo hace una compañía de forma esporádica, cobra muchísimo menos que otra compañía con grandes inversiones en salvamento», explica Boluda.
«Recuerdo un salvamento en Ibiza. Un barco noruego cargado de camiones entró a trece nudos en una cala y se quedó encima de las rocas. Llevaba una escora de veinte grados y, para rescatarlo, a parte de disolver varias rocas con ácido, había que descargarlo por la popa. Tuvimos que acercar otro barco a quince metros, instalar una plancha de barco a barco y traer a un especialista de Hollywood, que nos costó seis millones de pesetas, para arrancar los camiones, sacarlos en marcha con veinte grados de escora y saltar de barco a barco. Finalmente lo salvamos», relató Boluda, quien afirmó que al principio acudía personalmente a realizar los salvamentos porque le «encantaban».
«Es un mundo apasionante, diferente y que atrapa. No conozco a nadie que se haya ido del sector marítimo a otro sector», concluye.
Curso 15 x 15
Cita en EMPRESA
El curso «15 x 15» de la escuela de negocios EDEM consiste en compartir 15 días con 15 empresarios líderes. La sexta sesión tendrá como ponente a Javier Serratosa, consejero delegado de Nefinsa-Uralita. La publicación de la ponencia, en la que Serratosa explicará las claves estratégicas y la gestión empresarial de la compañía, será en el número 76 de EMPRESA del próximo domingo 28 de marzo.
«El 80% de mi éxito personal es la gente que tengo en mi compañía»
«Es un mundo apasionante. No conozco a nadie que se haya ido del sector»
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