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Tenerife «recupera» su estandarte
ABC El pendón de la Logia de Añaza, que se encuentra en el Archivo Histórico de Salamanca
Domingo , 14-03-10
POR ÁLEX HERRERA
LA LAGUNA. Su seda azul con vivos rojos, los flecos dorados y bordados con hilo de oro llevaban muchos años alejados de la isla. Sus cinco abrazaderas y la estrella de cinco puntos no se veían en Tenerife hasta ahora. Salamanca «devolverá», más de setenta años después, el pendón de la Logia de Añaza, que regresa a Canarias desde que se envió en 1936 a la Delegación de Servicios Especiales de Salamanca, en la actualidad Sección «Guerra Civil» del Archivo Histórico Nacional.
El retorno de este símbolo, al menos durante un mes, será posible gracias a una exposición «Diálogos sobre Masonería y Cultura», que tendrá lugar del 29 de abril al 29 de mayo en La Laguna, concretamente en el ex Convento de Santo Domingo.
El estandarte original que presidía las reuniones del templo masónico de la calle San Lucas, en Santa Cruz de Tenerife, será uno de los reclamos culturales que forma parte de una iniciativa organizada en torno a un ciclo de conferencias, música y la proyección del filme «Los hijos de la viuda», de Santiago Lapeira, en el Teatro Leal.
«El esfuerzo humano para traer el estandarte ha sido muy grande, más que el económico», asegura a ABC el comisario de la exposición, Javier Bonales. Traer el estandarte de la Logia de Añaza a La Laguna ha requerido de muchas negociaciones. «No ha salido de Salamanca desde 1936 y es una pieza muy importante para entender la incidencia que tuvo la masonería en Canarias», explica.
Al margen de una larga lista de permisos, se ha tenido que pagar unos 3.000 euros para que una empresa especializada se encargue de su traslado. Además, un técnico viajará desde Salamanca para dar el visto bueno y supervisar el lugar en el que se expondrá el pendón y su apertura en una caja especial para su viaje. «El estandarte necesita una temperatura adecuada y una luminosidad adecuada. Ha sido un gran esfuerzo», destaca Bonales.
Una parte de a historia
Para el comisario de la exposición, la llegada de este símbolo representa «una parte de la historia de Tenerife. Es un reencuentro con una parte de la historia de la isla, un acercamiento a esa otra parte de la historia de Canarias».
En cuanto al tema económico, Bonales resalta una vez más que el esfuerzo fundamental ha sido humano, sobre todo por todos los actos y personalidades de esta temática que se darán cita durante 30 días en la ciudad tinerfeña. «El coste total asciende a unos 16.000 euros», asevera el comisario. Sin embargo, destaca la colaboración del Ayuntamiento de La Laguna y el Cabildo de Tenerife, al igual que la de Binter, para que se haga realidad este encuentro cultural.
«Diálogos sobre Masonería y Cultura» es la continuación de otro proyecto que tuvo lugar hace un año en el Archivo Provincial de Santa Cruz de Tenerife. «Desvelando secretos», una exposición de temática masónica, fue el punto de partida, y creció a partir de una generosa e interesante compilación de documentos pertenecientes al fondo del catedrático de Historia de América de la Universidad de La Laguna (ULL) Manuel de Paz, que el investigador depositó en el Archivo Histórico Provincial.
Patrimonio de la Humanidad
Ahora, un centenar de documentos originales (procedentes del Archivo Histórico de Santa Cruz), mandiles, collares y todos los elementos empleados en una logia masónica se expondrán durante un mes en el municipio lagunero, coincidiendo con la celebración del décimo aniversario de la concesión a La Laguna del título de ciudad Patrimonio de la Humanidad.
«El objetivo de esta exposición es dar a conocer en esta emblemática ciudad el pasado de la masonería en Canarias y sus conexiones con el exterior, así como algunos de los objetos, herramientas y documentos utilizados durante siglos por sus miembros, los masones, en la realización de trabajos simbólicos y filosóficos, con la finalidad de aportar al público en general un poco de luz sobre esta Orden, que ha sido desdibujada por el oscurantismo informativo y las tergiversaciones interesadas que se han vertido sobre la misma durante años», explica a este periódico el comisario de la exposición.
La Gran Logia de Canarias
En torno a 1920 se constituyó la Gran Logia de Canarias, órgano supremo que coordinaba los asuntos relacionados con la masonería en el Archipiélago. Su sede estaba en la capital tinerfeña y su organigrama se proyectó en torno a los centros de Añaza, Abora, Andamara y Acacia, logias emplazadas en Tenerife, La Palma y Gran Canaria. Hasta que en 1931 se proclamó la II República, la Gran Logia de Canarias fue uno de los motores de la vida cultural en Tenerife.
El Gobierno transformó el templo masónico de Añaza, ubicado en la santacrucera calle San Lucas, en un depósito de la farmacia militar en lo que fue el principio del fin de otras infraestructuras masónicas que existían en las Islas. Los marineros del cañonero «Canalejas» desmantelaron la casa que sirvió de lugar de residencia a la logia de Abora (La Palma).
Las sedes de Gran Canaria quedaron completamente destruidas el 18 de julio de 1931, aunque mucho de sus documentos y enseres fueron enviados a la Delegación de Servicios Especiales de Salamanca, en la actualidad Sección «Guerra Civil» del Archivo Histórico Nacional. Un día más tarde (19 de julio), se procedió a la intervención de abundante material en las logias tinerfeñas.
El pendón original se envió a tierras salmantinas. «La Laguna se merece una exposición de este tipo», sentencia Javier Bonales.
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