La reforma del Código Penal, que endurece las penas para terroristas, abusadores de menores y corruptos, salvó ayer su primer gran escollo parlamentario y entró en la fase de negociación de las enmiendas parciales, que es el trámite donde los grandes grupos deberán demostrar ahora su capacidad de acuerdo. De momento, el Pleno del Congreso ha rechazado las enmiendas a la totalidad que presentaron el PNV, ERC-IU-ICV y el BNG, con los votos del PSOE, a los que se unieron el PP, CiU, Coalición Canaria, UPyD y UPN.
La aprobación final del texto no está, ni mucho menos, garantizada. PP y CiU votaron ayer con el PSOE porque les interesa la reforma del Código Penal para endurecer algunos supuestos que escandalizan especialmente a la sociedad, como ocurre con la pederastia, pero la oposición parlamentaria ha puesto sus condiciones en forma de enmiendas parciales, que ahora se discutirán en la Comisión de Justicia.
El portavoz del PP, Federico Trillo, puso sobre la tribuna la cadena perpetua revisable para delitos graves, como atentados terroristas. Subrayó que se trata de que «el que la haga, la pague» y defendió que esta medida es plenamente constitucional y una demanda de la sociedad.
«Puentear» la Constitución
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, no opina lo mismo. En declaraciones a la Cadena Ser, acusó al PP de «puentear» la Constitución con esa medida. Cree, además, que es «incoherente» con el principio de cumplimiento íntegro de las penas.
Por CiU, Jordi Jané puso el acento en la multirreincidencia, un problema, dijo, que es necesario resolver ante la alarma social creada. También pidió que los hurtos sean considerados como delitos, y no como faltas.
Los grupos que pidieron la devolución de la ley se oponen al endurecimiento del Código Penal y acusan al Gobierno de actuar a golpe de impacto mediático.
El texto debatido en el Congreso endurece el castigo para los delitos más graves, como los de violación y terrorismo. Estos delincuentes podrán ser sometidos a la libertad vigilada, una medida de seguridad que se aplicará una vez que hayan cumplido sus penas de prisión. Además, los delitos de asesinato terrorista no prescribirán nunca.
Mayores castigos también para quienes abusen sexualmente de menores, especialmente cuando la víctima no haya cumplido aún 13 años (en este caso, la pena puede llegar a los 15 de prisión). De nueva creación es el delito de captación de menores para espectáculos pornográficos. Y está previsto retirar la patria potestad a los progenitores que consientan o practiquen los abusos. El tratamiento punitivo del cohecho también se endurece con mayores penas, y por primera vez se castigará a las autoridades que no denuncien obras ilegales.


