El presidente francés se desvivió por la colombiana Betancourt y los rehenes de Mali, pero da la espalda a la suerte del militar franco-marroquí Kaddour Terhzaz

Sonia Terhzaz, marroquí y francesa al igual que su padre, ha tocado casi todas las puertas. La hija del coronel que dirigió en los años setenta la guerra del Sahara acaba de pedir al Gobierno español que use sus buenos oficios, como presidente de turno de la UE, para que el rey Mohamed VI indulte a su padre, Kaddour Terhzaz.
El militar retirado, de 72 años, fue condenado en noviembre de 2008 a 12 años de cárcel por una carta dirigida al monarca, en la que supuestamente criticaba las condiciones económicas de militares jubilados que lucharon contra el Polisario. En el juicio castrense, Terhzaz fue acusado de revelar secretos militares en su misiva dirigida al rey.
La carta, sin embargo, sólo señala una realidad que ya había sido hecha pública años antes: los aviones marroquíes no tenían radar antimisiles y por eso muchos fueron abatidos por el Polisario.
El tribunal militar impuso la destrucción de la carta, pero la hija del coronel, Sonia, muestra a ABC una copia escaneada donde se revela la futilidad de la acusación. «Mi padre es un preso político; todo el proceso es un ajuste de cuentas maquinado por el entorno militar del rey», afirma sin dudarlo Sonia.
En los años setenta, tras la ruptura de hostilidades con el Polisario en el Sahara Occidental, el coronel Terhzaz era el número dos del Ejército del Aire. «Decía a Hassan II lo que pensaba, y qué cosas no iban bien en la guerra -afirma su hija-; en cambio su entorno se esforzaba por decir al rey que todo marchaba a la perfección».
Agravios comparativos
De ese entorno procede el general Abdelaziz Bennani, hoy número dos de las Fuerzas Armadas -de las que es jefe el rey Mohamed VI- , y a quien Sonia Terhzaz no duda en hacer responsable de la prisión de su padre. «Es un ajuste de cuentas, un caso claro de venganza personal» por las diferencias entre los dos militares durante la guerra del Sahara.
El coronel Terhzaz, casado con una francesa, adquirió esta nacionalidad en 1997. Posee entre otras condecoraciones la Legión de Honor francesa y la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico española.
Sonia Terhzaz lleva un año pidiendo una intervención del Gobierno francés, gran aliado del marroquí, pero París se limita a decir que el asunto «escapa a su jurisdicción». «Es un preso de conciencia francés», advierte Sonia, que no entiende la diligencia mostrada por el presidente Sarkozy en el caso de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, o de los rehenes de Mali, y su indiferencia en el caso del coronel Terhzaz.


