Valoración:
657 millones de dólares para las otras 10.000 víctimas del 11-S
Actualizado Sábado , 13-03-10 a las 20 : 02
Cerca de 10.000 policías, bomberos, obreros de la construcción y personal humanitario que trabajaron en el World Trade Center después de los atentados del 11-S han llegado a un preacuerdo para cobrar un total de 657 millones de dólares por las enfermedades y secuelas que les han quedado. Un juez de Nueva York tenía que ratificar este viernes el pacto, cuya gestación ha llevado más de seis años.
Las víctimas del 11-S son oficialmente 2.973 inocentes, más los 19 terroristas suicidas que provocaron la tragedia. Pero desde entonces han goteado muchas más. Personas que acudieron al rescate o que trabajaron durante meses en la limpieza y la reconstrucción del sitio y luego desarrollaron raras enfermedades, sobre todo asma y otras afecciones respiratorias, pero también distintos tipos de cáncer.
En este tema tanto las autoridades como el público se han debatido siempre entre la compasión, la enormidad de las cifras que se podrían llegar a manejar si hubiera que indemnizar a todo el mundo e incluso el miedo a cierta picaresca.
Uno de los ejemplos es el caso de James Zadroga, policía de New Jersey muerto el 5 de enero de 2006, a la edad de 34 años. Después del 11-S sus pulmones degeneraron tanto que en 2002 tuvo que jubilarse y pasó el último año de su vida encadenado a un tanque de oxígeno. A su muerte sus padres pidieron una autopsia y se descubrió que tenía los pulmones llenos de granulomas, que es algo así como una “bola” de células que se forma alrededor de un cuerpo extraño, una sustancia ajena que ha penetrado en el organismo y que éste no sabe cómo eliminar. Zadroga tenía los pulmones literalmente llenos de basura. Y no era difícil imaginar por qué.
Se llegaron a cambiar las leyes para considerar a Zadroga una víctima más del 11-S y hacer que su familia –dejaba una niña pequeña- recibiera las ayudas pertinentes. Con el tiempo el caso experimentó una inesperada vuelta de tuerca. El análisis de un nuevo forense concluyó que los granulomas de Zadroga no tenían nada que ver con los detritus del World Trade Center y sí con los desechos de las drogas que el policía tomaba desde entonces.
El prestigio de Zadroga como víctima quedó por los suelos y se extremó la desconfianza ante este tipo de reclamaciones. Aunque el caso nunca se ha aclarado del todo, no falta quien diga que incluso si los granulomas tenían otro origen que el supuesto, esto no quita para que al policía le matara el 11-S. Posiblemente fue la ansiedad provocada por aquella experiencia la que le empujó a drogarse.
Kenny Spetch, un antiguo bombero, declaraba esta semana a la CNN que “no es realmente posible poner precio a la propia salud”. Lo único que se intenta, subrayaba, es garantizar atención sanitaria y seguridad para estas personas en un país donde ninguna de estas dos cosas se obtiene automáticamente. Algunos de los beneficiarios por el acuerdo obtendrán decenas de miles de dólares, otros obtendrán millones. Sobre todo se garantiza que el consorcio creado para atenderles no se quede sin fondos.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, defendió el “agresivo” compromiso de la ciudad por atender a los que se sacrificaron tanto por ella y valoró positivamente el preacuerdo alcanzado. “Es una resolución razonable y justa para un caso muy complejo”, concluyó, a la espera de la definitiva luz verde judicial.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook