Miércoles
, 10-03-10
LA pasada semana la práctica totalidad de los medios de comunicación se hicieron eco de un dato facilitado por el Instituto Nacional de Estadística: 3.421 suicidios habían tenido lugar a lo largo del año 2008.
La mayoría encabezaban la noticia diciendo que la «autolisis» (nombre técnico que suaviza el contenido) era ya la primera causa de muerte no natural en nuestro país.
Como punto de referencia se señalaba que los accidentes de tráfico habían caído al segundo lugar en el ranking al haberse reducido -en sólo un año- un 20% debido, entre otras causas, a las campañas de prevención y a la mejora de sistemas de seguridad.
El dato de los suicidas había que contemplarlo con un análisis adicional: el 77,43 % de los suicidas eran hombres frente al 22,57 % de mujeres. El dato no ha motivado otras reflexiones.
Yo, sí. Relacionándolo con la violencia machista y «femichista» hay que concluir que el hombre -en términos generales- es violento físico, lo que motiva las agresiones -con causa de muerte, incluso- contra la mujer; por su parte ésta utiliza la violencia psíquica traducida en una mayor tasa de suicidios en los varones.
Falta, lógico, la comprobación empírica de estas intuiciones.
Lo que sí es cierto que los suicidios no son la primera causa de muerte no natural. En 2008, datos también del INE, fueron 115.812 los abortos perpetrados en España: es decir, casi 34 veces más que suicidios.
Debemos reflexionar.


