Martes
, 09-03-10
El Gobierno se vio ayer obligado a salir, por segunda vez en poco más de dos años, en defensa de José María Aznar tras nuevos exabruptos lanzados contra él por el régimen de Hugo Chávez. La primera fue el 10 de noviembre de 2007, en medio de la sesión plenaria de la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, cuando Rodríguez Zapatero contestó en directo a Chávez por sus acusaciones de «golpista» contra Aznar. Fuentes del Ejecutivo no negaban ayer su sorpresa por esta nueva andanada del ministro de Exteriores venezolano, Ricardo Maduro, no sólo contra Aznar, también contra Rajoy, el PP en su conjunto y el juez Eloy Velasco, a los que acusó de integrar una «mafia» ultraderechista. Esas declaraciones de Maduro se grabaron antes de que ambos países emitieran el sábado un comunicado para zanjar el incidente a propósito de la investigación del juez Velasco sobre la relación entre ETA y las FARC colombianas. No obstante, el régimen de Chávez permitió que se emitieran íntegras a pesar del comunicado posterior.
El ministerio que dirige Moratinos descarta elevar una protesta formal, aunque así se lo ha pedido Rajoy a Zapatero en defensa de la «dignidad» como país. Considera la diplomacia española que no hay que «reabrir la polémica», según expresión del secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, porque pondría en riesgo importantes intereses económicos y de todo tipo entre los dos países. A la espera del debate sobre esta cuestión que hoy protagonizarán Zapatero y el líder del PP en la sesión de control del Congreso, Moratinos declaró ayer a Efe que tanto Aznar como el juez Velasco son dos instituciones que cuentan «con el máximo apoyo y respaldo» del Ejecutivo español. Exteriores va a enviar a la embajada de España en Venezuela el auto del juez Velasco «tal cual» lo recibió, es decir, sin pedirle más aclaraciones a Velasco, como se había especulado en un principio. Lo hace una semana después de que el magistrado emitiese al auto y después de aguantar varias andanadas de insultos por parte de las autoridades del país iberoamericano.
Lo que parece claro es que al Ejecutivo y al PSOE les ha cogido con el paso cambiado esta nueva polémica y por eso ayer se esforzaban en resaltar que «lo importante» en todo este asunto es el comunicado de los dos países ratificando su colaboración en la lucha contra el terrorismo, informaron fuentes socialistas.
«Inaceptables» insultos
En este sentido, la secretaria de Organización del PSOE dijo que ve «inaceptables» los exabruptos de Maduro contra Aznar, pero aprovechó para cargar contra el PP porque es «infame y repugnante» lo que, a su juicio, está haciendo contra el juez Garzón, por el «caso Gürtel», y contra el ministro Pérez Rubalcaba por el «caso Faisán». Es intolerable, insistió, que haya quienes «intenten poner en cuestión la actitud de miembros del Gobierno y del Estado de Derecho contra el terrorismo, en un país donde somos inflexibles contra el terrorismo y estamos dando golpes muy fuertes a la banda terrorista ETA, como hemos visto».


