Martes
, 09-03-10
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se mostró ayer convencido de que las negociaciones sobre la reforma del mercado de trabajo que mantiene con patronal y sindicatos dará sus frutos a finales de abril, «ya que las conversaciones están yendo bastante bien».
Corbacho, que presidió en Bruselas el Consejo de Ministros de Empleo, se mostró tajante al asegurar que el Gobierno no trabaja sobre la hipótesis de que no se pueda cerrar un consenso y que, en todo caso, el acuerdo «debe centrarse» en las propuestas que presentó el presidente del Gobierno a los agentes sociales el 5 de febrero.
Recordó que este documento fue valorado entonces muy positivamente tanto por los secretarios generales de los sindicatos UGT y de CC.OO., Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, como por los presidentes de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y de Cepyme, Jesús Bárcenas.
Sin medidas concretas
Cabe recordar que el documento presentado por Rodríguez Zapatero a Méndez, Toxo, Ferrán y Bárcenas no concretaba, en sus 12 páginas y media, ninguna medida ni establecía plazo de tiempo alguno.
Por eso, la propuesta del Ejecutivo fue calificada como «blanda», «descafeinada», «vaga», «de baja intensidad», «genérica», «farsa», «light» y «ambigua» por la mayoría de los medios de comunicación y de varios partidos políticos, que coincidían en que el Gobierno volvía a ceder ante los sindicatos para no romper la paz social y evitar la posible convocatoria de manifestaciones -como ha sucedido recientemente con la reforma de las pensiones- o de un paro general.
No resuelve el paro
Hay que subrayar que los sindicatos se oponían y siguen rechazando cualquier reforma laboral. Ayer mismo, Cándido Méndez, dijo en Barcelona que «hay quien de manera interesada» quiere vincular la reforma laboral a la solución de los problemas laborales y ha insistido en que para solucionar la destrucción del empleo en España es más importante la recuperación «urgente» del flujo del crédito hacia las empresas y las familias.
Para Méndez, una buena negociación sobre la reforma laboral puede «ayudar» y una mala negociación puede «obstaculizar», pero la reforma por sí misma no resolverá los problemas del paro.
Añadió que abril es un plazo «razonable». Esta fecha «verbaliza un compromiso implícito» y considera que no sería lógico que las conversaciones se prolongasen más allá de abril, aunque por 15 o 30 días más tampoco pasaría nada, ya que se trata de un «terreno trillado» y con los problemas «muy identificados», según Efe.
Ayudas para las pymes
Por otra parte, y al margen de la negociación sobre la reforma laboral, los ministros de Empleo aprobaron la creación de un nuevo instrumento financiero, dotado con 100 millones de euros, para facilitar la financiación a las pequeñas y medianas empresas, que son las auténticas generadoras de empleo en toda Europa.
Los ministros de Trabajo de los Veintisiete lanzaron el mensaje de que de la crisis no sólo se sale consolidando el mercado financiero sino también creando empleo.


