
Mohamed, ayer en Barcelona
El turismo aguanta, «ha caído sólo un 2%», y Egipto vuelve a ser un socio económico deseable en el norte de África. Para demostrarlo, Rachid lidera la delegación comercial más numerosa movilizada nunca por su país, invitado por la Cámara de Comercio de Barcelona.
-¿Cómo afecta el terrorismo islamista al turismo en Egipto?
-Desgraciadamente, hemos tenido acciones terroristas en los últimos cuatro años, pero Egipto ha hecho un buen trabajo para dar seguridad a los turistas, a la gente en general. En el año 2009 tuvimos doce millones de turistas.
-¿Cómo pueden dar esas garantías de seguridad?
-Todos los gobiernos están aprendiendo cómo luchar contra el terrorismo. Pasamos una muy mala temporada en los noventa, pero ahora está controlado.
-¿Qué futuro augura para la Unión por el Mediterráneo?
-Depende de España. Esperamos que durante la presidencia europea convierta a la UpM en un objetivo de la UE. La idea fue de Sarkozy y en Europa es percibida como un proyecto francés. Creemos en ello, tiene sentido sobre todo para los países mediterráneos, y tenemos el precedente del Proceso de Barcelona.
-Pero el Proceso Barcelona fracasó en algunos objetivos.
-No estoy de acuerdo. Muchos egipcios se beneficiaron del Proceso de Barcelona. Creó una visión, marcó unos objetivos. Algunos se cumplieron, muchos no. Lo mismo sucede con la UpM, no es el foro para resolver la crisis en Oriente Medio pero sí para crear un mejor contexto de relaciones mediterráneas.
-Egipto tiene elecciones este año, ¿qué espera de ellas?
-Estamos en un momento de efervescencia política y eso es bueno para Egipto.
-¿Qué estatus tienen ahora los Hermanos Musulmanes, principales representantes del fundamentalismo islámico?
-La Constitución no permite partidos políticos basados en la religión, es clara, los Hermanos Musulmanes deben decidir qué quieren ser.
-¿Los considera un peligro?
-Cualquiera que no acepte la legalidad vigente es un peligro para la estabilidad.
-¿Cuál es el peso del fundamentalismo en la sociedad?
-Está decreciendo. En los últimos años hemos emprendido profundas reformas en materia política y económica. Hoy tenemos medios completamente libres, manifestaciones a diario y las instituciones políticas son respetadas. Todo esto es fruto de la reforma constitucional de hace dos años, en la que dejamos claro que no queremos que la religión sea la base de nuestra estructura política.
-¿Cuál debe ser el papel de Egipto en el proceso de paz israelo-palestino?
-La situación es extremadamente cambiante; en el campo palestino, por la división entre Hamás y Al Fatah, en Israel porque no hacen una apuesta decidida por la paz e insisten con los asentamientos. También desde Estados Unidos, al principio del mandato de Obama parecía que iban a tener un papel muy positivo, pero parece haber perdido fuerza. Somos la única parte que parece tener una posición clara y consistente.
-¿Cómo será el Egipto después de Hosni Mubarak?
-Egipto tiene 5.000 años de historia, es un gran país. Mubarak ha dado estabilidad al país durante mucho tiempo en un contexto difícil.


