Miércoles
, 03-03-10
M. CALLEJA / C. DE LA HOZ
MADRID. Al final, los más beneficiados del afán del Gobierno por aparentar un acercamiento a la oposición van a ser los albañiles, fontaneros, pintores, electricistas y carpinteros, además de los propietarios de las viviendas, a quienes les va a salir más baratas hacer las «chapuzas domésticas» de toda la vida.
El PP contraatacó ayer, tras conocer el último documento anticrisis del Gobierno, que incluye una propuesta para aplicar el IVA reducido a la rehabilitación de viviendas. En realidad, la medida es muy similar a la enmienda que presentó el PP en octubre a los Presupuestos Generales del Estado de 2010, y que el Gobierno vetó. Así que ahora los populares han convertido su antigua enmienda en Proposición de Ley, y obligará al PSOE y al resto de los grupos a tomar partido el próximo martes.
Poner en un brete
Se tratará sólo, de momento, de la toma en consideración de una Proposición de Ley que pide aplicar el tipo reducido del IVA a las actividades de fontanería, pintura, electricidad y carpintería. Más que suficiente para poner en un brete al PSOE, que si sigue ahora el camino marcado por el PP en el Congreso, dejará sin sentido una parte fundamental de las negociaciones del Gobierno.
Será un momento caliente en medio de las rondas de contactos que se han iniciado para llegar a acuerdos contra la crisis económica. Otro será hoy, a las nueve de la mañana, hora a la que están citados los emisarios del PP, Cristóbal Montoro y Álvaro Nadal, a los que se unirá Fátima Báñez, a la nueva reunión con la comisión del Gobierno, formada por Elena Salgado, Miguel Sebastián y José Blanco. Los populares acudirán con una carpeta que incluirá las propuestas económicas del PP que se han discutido en el Congreso, y que se han aprobado en algunos casos.
El documento que presentó el lunes la vicepresidenta Salgado ha decepcionado al PP, que lo ve claramente insuficiente para sacar a España del pozo económico. La portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, destacó que «no contiene medidas para corregir la sangría del desempleo» y demuestra que el Gobierno «no quiere un pacto global». Sobre la intención del Ejecutivo de crear 350.000 empleos gracias a las medidas de apoyo a la rehabilitación de viviendas, Santamaría cree que Zapatero se conforma con muy poco: «Quiere crear en dos años un empleo que no es ni siquiera la mitad de lo que se ha destruido el último año».
Mariano Rajoy volvió a poner ayer de manifiesto su escepticismo respecto al contenido del documento del Ejecutivo, por entender que lo peor de dicho texto «no es lo que tiene sino lo que no tiene», esto es, medidas para el control del gasto público, freno a la subida de impuestos o reforma del mercado laboral.
Aprobado hoy mismo
Pero de lo que el texto sí contiene, el jefe de la Oposición pidió al Gobierno que lleve ya dichas propuestas a las Cortes porque «las podemos aprobar mañana mismo, o esta misma tarde, no hace falta espera». Es más, a juicio del líder del PP «para este viaje no hacen falta esas alforjas», en referencia a la comisión negociadora.
El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, es algo más optimista. Su grupo ha recibido bien las propuestas de la comisión de Salgado, Blanco y Sebastián, entre otras cosas porque incluyen varias medidas esenciales ya defendidas por los nacionalistas catalanes, como la que se refiere a que el ICO preste directamente a las pymes. CiU recuerda también que la propuesta original para bajar el IVA a la rehabilitación de viviendas es suya, ya que presentó una Proposición de Ley el 1 de abril de 2008. Fueron, por tanto, los primeros.
La ronda de contactos, hoy bilaterales, se completará con los portavoces del PNV y ERC por la tarde, tras pasar el PP y CiU por el Palacio de Zurbano. Josu Erkoreka comentó ayer que ve «chocante» plantear la salida de la crisis con la rehabilitación de viviendas, mientras que Joan Ridao también considera «decepcionante» el documento, porque el Gobierno quiere pasar «del ladrillo a la baldosa».


