Una abogada segoviana, detenida en Pozuelo por estafa y hurto. Al menos repostó trece veces su vehículo de alta gama sin pagar la gasolina
Martes
, 02-03-10
Su nivel de vida es alto. Su coche, de alta gama, y su chalé lujoso. Sin embargo, esta profesional liberal de la abogacía, la segoviana María Esther M. M., de 39 años, casada, y vecina de Pozuelo de Alarcón, había adquirido una fea costumbre: echar gasolina e irse sin pagar a toda velocidad, siempre a bordo de un potente Mercedes, valorado en unos 40.000 euros.
Este sistema lo ha llevado a cabo en, al menos, 13 estaciones de servicio, tal y como se ha probado en las investigaciones, tras las denuncias que interpusieron los afectados. El montante de lo sustraído asciende a 2.000 euros.
No obstante, se cree que hay más casos que no han sido llevados a los tribunales. Por ello, se investiga ahora si la «práctica» de abastecerse de combustible «por la cara» era una constante en ella o algo que hacía con determinada periodicidad. Así, se va a comprobar este extremo cotejando denuncias similares en otros puntos de la Comunidad de Madrid y en provincias limítrofes, utilizando las grabaciones de las gasolineras en donde la «avispada» letrada robó el combustible, además de si utilizaba un segundo vehículo.
Las investigaciones en torno a esta peculiar delincuente, denominada la «rubia veloz» por su forma de actuar, comenzaron en mayo de 2008 con la denuncia del gerente de una estación de servicio situada en Boadilla del Monte. Éste indicó en el puesto de la Guardia Civil que una mujer rubia y menuda había llenado el depósito de gasolina de un carísimo Mercedes -CLK- de color negro, y, en lugar de pasar por caja para abonar su importe, había huido a toda velocidad.
«Modus operandi»
Su «modus operandi» era siempre el mismo. Actuaba de día cuando el prepago no es obligatorio. Y aprovechaba los surtidores más cercanos a la salida de la gasolinera para lograr su propósito.
Tras rastrear hechos similares en la zona, y, con la grabación de la cámara de seguridad del local de Boadilla, los agentes averiguaron que esta «rubia a la fuga» había repetido su acción en otras siete ocasiones en demarcaciones cercanas. Con el fin de no ser localizada, manipulaba la matrícula del coche de forma burda. Para ello, empleaba cinta aislante de color negro, un hecho que dificultó su localización. Mientras, ella, iba cogiendo confianza y no dudó en repostar gratis hasta cuatro veces seguidas en dos estaciones de servicio situadas en Las Rozas y Las Matas. En una ocasión su huída casi le cuesta un atropello.
A finales de enero los agentes localizaron un vehículo similar al de la «rubia veloz» en Pozuelo. El problema era que la persona que figuraba como titular, un varón, había fallecido. Todo lo demás cuadraba. Al verificar que María Esther falsificaba las placas y siempre ponía el mismo número, fue arrestada por un delito continuado de hurto y estafa.
Fue el pasado jueves cuando salía de su casa a primera hora. Lejos de avergonzarse, dio muestra de prepotencia y chulería. Ahora, falta por determinar la procedencia del coche. Podría ser de su padre, de algún cliente o haberlo adquirido en un embargo.


