El lenguaje del autismo
Lunes , 01-03-10
El cine y la literatura, entre otros genéros artísticos como el teatral, nos han dado a lo largo de su historia algunos buenos ejemplos de la valentía con la que las personas con un trastorno de la atención -como es el autismo- se enfrentan a las relaciones interpersonales. Los expertos definen este poblema como un desorden cerebral que deteriora la competencia para relacionarse e interactuar socialmente de quienes lo padecen, y que en muchas ocasiones también va asociado a dificultades vinculadas con la capacidad verbal y no verbal. Aunque no existen estudios epidemeológicos sobre el trastorno en la Comunidad gallega, se estima que la cifra de afectados oscilaría entre los 4.000 y los 6.000 casos, por lo que es probable que muchos de nosotros conozcamos alguno de estos casos. Pese a ello, el celuloide siempre es un buen recurso que contribuye a enriquecer el conocimiento colectivo gracias a cintas de la calidad de la archiconocida Rai Man. Además, los últimos tiempos han sido fructíferos y el número de cintas que tratan esta disfunción tan desconocida se han incrementado con nuevos títulos muy recomendables. Algunos de los más destacados de la última década son Al rojo vivo, Castillos de naipes o la más reciente telemovie Miracle Run. Gracias a este tipo de trabajos, sumados a las iniciativas puestas en marcha por un gran número de asociaciones dedicadas a romper con las barreras sociales de la incomunicación, la ciudadanía en general ha comenzado a sensibilizarse con una realidad que marca el día a día de quienes la padecen, y también de quienes los rodean.
LA RUTINIZACIÓN. Los padres de los niños que sufren este trastorno son conscientes de las dificultades que entraña la educación de un menor con estas dificultades, pero no son los únicos. En la vida de los niños autistas, la rutina y la repetición de hábitos es fundamental para que ellos perciban que pueden ejercer control sobre sus actos, y también sobre el mundo que los rodea. Para facilitar a los padres esta labor, desde hace un tiempo, algunas editoriales han decidido apostar por la elaboración de materiales dirigidos a facilitar las relaciones y capacidades de este sector de la población. Estos intentos -contados, cabe decir- llegan ahora a la Comunidad gallega a través de la publicación de una nueva línea editorial denominada «Makakiños día a día». Con ella, la editorial Kalandraka -pionera en la difusión de textos orientados a los más pequeños de la casa- ha puesto en el mercado una colección creada especialmente para acercar la lectura a las personas con necesidades específicas. Así, la idea de los promotores es que estas guías -relacionadas con escenas de la vida diaria, como el acto de cocinar o de hacer la compra- sirvan para que los niños adquieran una autonomía y una autosatisfacción, sumamente importantes para su desarrollo personal y afectivo.
PICTOGRAMAS. Todos los textos que se insertan en estos volúmenes han sido adaptados al lenguaje de los pictogramas, un sistema de comunicación usado por las personas con discapacidad intelectual -como es el caso del autismo o la afasia- para facilitar su comprensión. Además, para que los pequeños disfruten de este nueva forma de aprender se utiliza una metodología basada en la elaboración de un diccionario mímico, a través de pegatinas referidas a distintos momentos del día. La asociación B.A.T.A., dedicada a las personas con autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo, ha sido la encargada de elaborar los textos que completan las ilustraciones de las guías. En este sentido, además de ayudar a los niños a interiorizar procesos y actividades básicas para su vida diaria, los autores pretenden fomentar el hábito de la lectura. Este reto se revela fundamental en la relación paternofilial, porque ayuda a crear un nexo de unión ligado a un momento de ocio y divertimento.
Este tipo de proyectos rompen con una tendencia general instaurada en el mundo del libro en los últimos tiempos, que se basa en realizar manuales sobre el trastorno autista orientados a las familias y no a los afectados. A menudo, este tipo de materiales tienen por objeto implicar al núcleo familiar en el problema, sentando las bases que faciliten la integración social de los autistas. Sin embargo, la bibliografía dirigida a los propios afectados es más escasa, por lo que publicaciones como la que presenta «Kalandraka» vienen a abrir una nueva brecha en el mercado, de seguro muy esperada por todos aquellos que conviven con este trastorno. La colección «Makakiños día a día» cuenta ya con otras adaptaciones de cuentos tradicionales como El conejo blanco, La ratita presumida, Chivos chivones o El Patito feo. Las ilustraciones, coloristas y amenas, ayudan a entrar en el relato. Su creadora es Alicia Suárez.

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