La subida del IVA frenará el consumo y lastrará la recuperación. La sentencia es prácticamente unánime por parte de los economistas consultados que reconocen, sin embargo, la necesidad urgente de reducir el déficit. El Gobierno está en una difícil encrucijada: reducir déficit o impulsar el crecimiento, argumentan, pero hay bastante coincidencia en que la receta no consiste en subir impuestos sino, por el contrario, en reducir el gasto.
Juan José Rubio
Presidente del Foro Independiente de Analistas Fiscales
Agravará la recesión
«La subida del impuesto llega en el peor momento, con una economía en encefalograma plano, en el que sólo hay repuntes ficticios del consumo por el adelanto de las compras. El aumento del impuesto agravará la recesión, y aumentará la tendencia a la economía sumergida. Además, tengo serias dudas de que el efecto final para las arcas públicas sea el que ha calculado el Ejecutivo, obtener más de 5.000 millones.
Juan Iranzo
Director general del IEE
Destruirá empleo
«Subir el IVA es nefasto. Nosotros lo propusimos pero a cambio de bajar las cotizaciones sociales. Tal y como está planteado, esta subida de impuestos sólo penalizará el consumo y perjudicará sobre todo a los sectores del automóvil y de la vivienda. Con un consumo bajo mínimos, el aumento se trasladará a los márgenes empresariales y se destruirá empleo. Además, es probable que no sirva para reducir el déficit, y que incluso puedan reducirse los ingresos».
María Jesús Valdemoros
Directora de Economía del Círculo de Empresarios Recaudación incierta
«La subida anunciada animará probablemente el consumo antes de hacerse efectiva, pero después desalentará el gasto pues supondrá un aumento de los precios. El efecto recaudatorio es incierto: podría haberse corregido totalmente el consumo a los efectos de la crisis en los últimos meses, de modo que la caída del gasto tras el aumento del IVA no fuera muy fuerte, haciendo que aumentase la recaudación. Sin embargo, las perspectivas sobre la economía española siguen siendo malas. Cabe esperar mayor atonía del consumo, al menos hasta que comience a crearse empleo».
Javier Quintana
Director de Estudios del Instituto de la Empresa Familiar
Atraer inversiones
«Antes de empezar la crisis, cuando la economía iba bien, y la inflación estaba controlada, desde el Instituto pedíamos una reforma tributaria global, que incluyera una subida del IVA y los impuestos al consumo y una rebaja de los impuestos directos y las cotizaciones. Sin embargo, ahora no es el momento de subir los impuestos al consumo. Lo que hay que hacer no es subir impuestos, sino recortar los gastos y todavía hay margen de sobra donde ajustar el gasto público. No obstante, España necesita volver a ser un país atractivo para atraer inversiones y obtener financiación exterior y para ello tenemos que ser previsibles. No se puede decir un día una cosa y al día siguiente la contraria, como se está haciendo. En este sentido, creemos que echar atrás ahora la reforma crearía inseguridad jurídica y daría una señal muy mala al exterior».
Juan Rubio Ramírez
Co-Director de la Cátedra Fedea-Caja Madrid
Una encrucijada
«El Gobierno se encuentra en la complicada encrucijada de tener que aumentar la recaudación para reducir un desbocado déficit público y a la vez estimular la economía para lograr afianzar la recuperación económica. Ante esta delicada situación si se toma la decisión de subir un impuesto, el que menos distorsiones puede provocar sobre la reactivación de la economía es el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Sería mucho peor subir el Impuesto sobre Sociedades o el IRPF. En todo caso es una decisión difícil porque efectivamente el incremento del IVA puede frenar el consumo y por tanto tener efectos negativos sobre la recuperación. En todo caso, si me preguntan si yo mantendría la subida del IVA mi respuesta sería sí».
Salvador Ruiz Gallud
Socio de Equipo Económico y ex director de la Agencia Tributaria
Problemas financieros
«Es una medida manifiestamente contraproducente en el actual escenario de caída del consumo y de pérdida de confianza de los ciudadanos en la evolución de la economía. La recaudación del IVA cayó más del 30% el año pasado, y la tendencia se mantiene este año. La subida de tipos prevista para julio desincentivará todavía más el consumo, por lo que la recaudación podría incluso disminuir, frente a lo que se había previsto. Además, el incremento, agravará los problemas financieros de las empresas españolas, obligadas a ingresar en la Hacienda Pública cuotas de IVA superiores, aunque no hayan sido cobradas».


