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«Los nuevos títulos acercan la universidad al mercado» Águeda benito rectora de la Universidad Europea de Madrid
uem
Domingo , 28-02-10
Nació hace quince años -veinte contando su época como centro adscrito a la Complutense- pero ya su nombre era premonitorio: Universidad Europea de Madrid (UEM). Por eso, el proceso de adaptación al Plan Bolonia ha sido, como reconoce su rectora, Águeda Benito, «natural».
¿Qué ha supuesto para la UEM este proceso de adaptación?
Siempre hemos entendido que la formación debe ir más allá de la adquisición del conocimiento, debemos desarrollar en los alumnos las competencias y habilidades, tal y como nos exige el mundo profesional. En la UEM hacemos hincapié en la orientación práctica de los estudios. Además, la movilidad es clave en el proceso y, en nuestro caso, la pertenencia a una red internacional [Laureate International Universities] hace que recibamos un gran número de estudiantes de múltiples nacionalidades, y que muchos de nuestros alumnos realicen estancias y prácticas en el extranjero.
Hoy, con grado y máster impartidos por universidades y centros de forma indistinta -y a veces conjunta-, el panorama formativo cambia. ¿Qué supone para la sociedad esta nueva concepción de la formación?
Durante décadas, el posgrado ha sido entendido en España como una especialización en gestión, salvo en algunos casos excepcionales como el de los profesionales sanitarios para los que suponía una formación continua que les permitía estar actualizados. Ahora, el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), ha hecho que el posgrado, que además se puede extender al doctorado, sea un complemento a la formación generalista. En este sentido, las universidades deben ofrecer una especialización que aporte valor y nos permita ahondar en la innovación y el progreso. En algunos ámbitos requerirá la participación de varias universidades, lo que supone una gran oportunidad para sumar y aprovechar mejor los recursos y ofrecer mayor calidad.
¿En qué medida favorecerá la inserción laboral?
El diseño de las nuevas titulaciones busca una mejora importante en la empleabilidad de los estudiantes. Si hacemos bien nuestro trabajo, los alumnos estarán mejor preparados para asumir las necesidades laborales y serán capaces de aportar valor en sus profesiones desde el principio. La movilidad y el manejo de otros idiomas elevarán sus oportunidades.
La comunidad académica domina los planes Bolonia pero, ¿y los empleadores?
Muchos los ven con gran optimismo. La puesta en marcha de los nuevos títulos acercan la universidad y el mercado laboral. Algunos centros hemos implicado a empresas y a otras instituciones en el diseño y desarrollo de grados, prácticas y docencia para ello. El que la preparación de los titulados aborde el desarrollo de competencias, que antes se adquirían en el puesto de trabajo, hace que los empleadores aprecien el esfuerzo de algunas universidades y que la colaboración se intensifique.
Los empleadores van a tener que realizar un esfuerzo extra por conocer el perfil de los titulados de cada universidad (ahora los grados son nuevos y distintos entre sí) y discernir entre los centros que preparan mejor. Las universidades, por nuestra parte, debemos incrementar comunicar mejor qué aprende un estudiante en cada titulación y qué es capaz de hacer al final de la misma, como promueve el EEES.
Entrevista
«Los empleadores tendrán que hacer un esfuerzo extra para conocer el perfil de los titulados»
«Los centros deberemos comunicar mejor qué aprende el alumno y qué es capaz de hacer»
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