El francés secuestrado por Al Qaida relata su experiencia tras ser liberado el lunes en la misma zona donde siguen cautivos tres cooperantes catalanes
Nicolas Sarkozy, con su compatriota liberado / LUIS DE VEGA
Actualizado
Sábado
, 27-02-10 a las 11
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El gesto de Pierre Camatte de rebanarse el cuello es la señal más gráfica de que había visto la muerte cara a cara durante los casi tres meses que ha permanecido secuestrado por Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI) al norte de Malí. Fue liberado el lunes en la misma zona donde siguen cautivos tres cooperantes catalanes.
Sentado junto al presidente Nicolás Sarkozy, llegado a Bamako en un viaje express, Camatte ha explicado en plena madrugada del jueves que los terroristas le amenazaban de muerte “con gestos y con armas”.
“Lo más difícil ha sido la soledad, el aislamiento...”, ha dicho, pero inmediatamente continuaba relatando su infierno. “Sin hablar, sin movernos. El calor del Sahara. Con una comida y un agua horribles. A veces no sabes qué va aser de ti”, y sonríe.
Ha estado en manos de “fanáticos” que se pasaban la vida recitando el Corán y que no tienen más verdad que la suya. “Con algunos crucé algunas palabras en inglés porque apenas hablaban algo de francés”, ha comentado durante la recepción organizada por el presidente de Malí, Amadou Toumani Touré.
“De los musulmanes de Francia dicen que no son verdaderos musulmanes”. “Su objetivo es islamizar a su manera al mundo entero”, ha añadido el ex rehén vestido con pantalones vaqueros y camisa blanca.
Dijo además que, por lo que ha podido constatar en el grupo que lo ha tenido secuestrado, los terroristas “reclutan a gente muy joven, de apenas una veintena de años”.
Tanto Camatte como Sarkozy agradecieron a Touré sus gestiones para liberarlo. La polémica está sin embargo servida porque el presidente malí ha canjeado al rehén por cuatro presos yihadistas, a los que ha dejado en libertad para que no lo asesinaran.



