
EFE Angel Gurría
El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Angel Gurría, mostró su apoyo a la propuesta del Gobierno de reformar el sistema de pensiones y ampliar la edad de jubilación en España hasta los 67 años. Las pensiones «deben estar vinculadas a las expectativas de vida», por lo que es necesario «actualizarlas», argumentó tras su intervención en el Foro Cinco Días, en Madrid.
Gurría insistió en que no se trata de «una cuestión de números, sino de cómo ha cambiado el mundo y la vida y del enorme retraso para abordarlo». En este sentido, recalcó que no es «un tema político, ni ético, ni moral, sino de reconocer la realidad aritmética y ajustarse a ella», y subrayó que el periodo de vida tras la jubilación ha pasado de siete a veinte años, informa Ep.
Por ello, incidió en la importancia de modificar los cálculos y resolver un problema que no sólo no afecta a los derechos de los trabajadores, sino que pretende mantenerlos y garantizar la suficiencia de las reservas.
Gurría recalcó que lo cómodo sería retrasar este debate, pero insistió en que es necesario tomar las decisiones ahora no sólo por responsabilidad, sino para dar señales de que se está intentando afrontar el problema.
En esta línea, añadió que si se adoptan las decisiones correctas, España podrá ver una mejora de su calificación crediticia para el futuro, lo que supondrá precios de deuda más bajos.
Reforma laboral
Respecto al mercado de trabajo, el secretario general de la OCDE aseguró que el mercado laboral español debe ser más «dinámico» y abogó por relajar las prestaciones «excesivamente proteccionistas» que disfrutan los empleados fijos para fomentar nuevas contrataciones cuando se consolide la recuperación.
«Hoy, la excesiva protección de los empleos existentes conspira contra la contratación de nuevo personal», aseveró Gurría. Lamentó, además, que en España se planteen antes despidos y expedientes de regulación de empleo que rebajas salariales.
Gurría apuntó, en este sentido, que la reforma del mercado laboral debe ser una de las prioridades fundamentales para España dada su pérdida de competitividad, el moderado crecimiento de la productividad de su mano de obra y el acuciante problema del paro. Apuntó, además, que en España la pérdida de puestos de trabajo también tiene que ver con la falta de flexibilidad de los salarios.


