Martes
, 23-02-10
Apenas un mes después de encender el debate mediático con el anuncio de que impondría exámenes de catalán a los estudiantes de fuera que accedieran a Medicina, la Universitat de Lleida (UdL) ha echado marcha atrás. La comisión designada por el centro para estudiar la viabilidad de la medida decidió en su primera y última reunión, celebrada el pasado día 16 de febrero, «no tirar adelante la iniciativa».
El motivo, según precisaron a ABC fuentes de la citada universidad ilerdense, es que «al no ser una medida generalizada, podía dar la impresión de que la UdL pone frenos a la internacionalización y eso no es cierto». «No es una medida eficiente por el coste que puede tener, ya que pensamos que puede interpretarse mal», indicó el rector de la Universitat de Lleida, Joan Viñas, en declaraciones a este diario.
Distrito único «Si lo aplica sólo Lleida puede dar pie a pensar que quiere cerrarse al exterior, y, nada más lejos de la realidad», añadió Viñas. Recordó que los filtros en el caso de los estudiantes nacionales no serían legales, ya que existe un distrito único.
No obstante, el rector reconoce que hay cierto agravio comparativo entre los estudiantes que vienen de fuera de Cataluña (también los extranjeros) y los autóctonos y aboga por un sistema «que garantice a todos igualdad de condiciones de acceso». «¿Cómo se arbitrará, todavía no lo sé?«, precisó Joan Viñas. El problema en el acceso a Medicina no se localiza sólo en Lleida. Tal como avanzó ABC en su edición del pasado día 7, la Universitat de Girona (UdG) también se plantea realizar una prueba de acceso a la carrera, aunque no lingüística sino «destinada a evaluar la competencia científica».
«Igualdad de oportunidades» El objetivo de la prueba sería, según indicaron fuentes de la UdG «garantizar que todos los alumnos, sea cual sea su procedencia, tienen igualdad de oportunidades para acceder a Medicina».
En el curso 2009-2010 se matricularon en Medicina de la UdG un total de 180 alumnos, 105 procedentes de Cataluña, y otros 75 del resto de comunidades autónomas y el extranjero, lo que representa más del 40% de las plazas cubiertas.
En la Facultad de Medicina de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona también hay un grueso importante de alumnos de otras comunidades -el 62,41% de los matriculados son valencianos-, aunque, según fuentes del centro, «no supone ningún problema».


