La compañía insignia alemana ha solicitado que un juez intervenga para obstaculizar la protesta
Miles de vuelos cancelados, 4.500 pilotos en huelga, 100 millones de euros de impacto, son las cifras del colapso del tráfico aéreo alemán por el enfrentamiento entre aviadores y Lufthansa.
La compañía insignia alemana ha solicitado que un juez intervenga para obstaculizar una protesta que considera “totalmente inapropiada”. “Una huelga puede dañar considerablemente la compañía, a sus clientes y al personal”.
Pilotos de Lufthansa, Lufthansa Cargo y Germanwings han iniciado desde la medianoche cuatro días de huelga que afectan ya a 8 vuelos con destino a Madrid-Barajas. "Estamos en huelga porque no queremos que para capear la crisis se destruyan puestos de trabajo en el futuro", afirma el sindicato en un comunicado.
En la primera jornada del paro convocado por el sindicato Vereinigung Cockpit (VC), tras el fracaso de negociaciones salariales, Lufthansa tiene previsto operar en Barajas 13 vuelos de salida y 11 de llegada a Madrid.
Los 4 despegues y otros tantos aterrizajes anulados corresponden a conexiones con Munich y Fráncfort, pero la compañía no descarta que puedan producirse más anulaciones en la jornada, aunque asegura que minimizará los perjuicios a los viajeros.
Los pilotos reclaman a la compañía un aumento salarial del 6, 4% para este año y la garantía de que "no se sustituya a trabajadores alemanes por otros de países en que la aerolínea tenga empresas subsidiarias". El gremio teme verse desplazado por el personal de las nuevas filiales del grupo, como Lufthansa Italia o Austrian Airlines.
Alega que Lufthansa rechaza desde principios de año cualquier propuesta en la negociación. Tras la ruptura de negociaciones a finales de diciembre, el portavoz del sindicato ha denunciado las "concesiones masivas" exigidas a los pilotos por parte de la aerolínea, sin que garantizase ninguna de sus exigencias.
Pese a la crisis, el sindicato asegura que Lufthansa presentará un resultado positivo en 2009; cualquier posible pérdida, según éste, sería resultado de la adquisición de compañías extranjeras. VC insiste en que gracias a una gestión más flexible se ha reducido el coste salarial de los pilotos en un 12%, durante el año pasado.
Por ello exige que cualquier recorte adicional se haga bajo la condición de que no se desplacen personal a otras filiales fuera de Alemania, condición que la compañía no acepta. Lufthansa, por su parte, evalúa el impacto de los costes de la huelga para el grupo en cerca de 100 millones de euros y califica la convocatoria como "totalmente inapropiada". Denuncia el desenlace “a pesar de la voluntad demostrada” por la compañía para alcanzar una solución.
Lufthansa mantiene que las demandas sindicales no pueden aceptarse porque mermarían los planes marcados por la compañía para reducir sus costes. Lufthansa, que registró unas pérdidas de 32 millones de euros en los nueve primeros meses de 2009, lanzó en el tercer trimestre un programa de ajuste para salvaguardar los ingresos de la aerolínea y ahorrar unos 1. 000 millones para finales de 2011.



