Esta tarde, el historiador Ferrán Gallego dictará en el Aula de Cultura de ABC (Círculo de Lectores, O´Donnell 10) la conferencia «A propósito de España. Reflexión de un siglo», en la que abordará «lo que tiene de excepcional el debate sobre España como problema o el problema de España, un debate que hemos considerado único, cuando las otras naciones europeas también se lo han planteado». Para el autor, el «aspecto particular que sí ha tenido ese interrogatorio es que hoy no se pregunta cuál es la idea de España, sino si España existe o no más allá de ser una estructura política. Esto es, hay quien se plantea España no como un Estado con cultura nacional sino como un Estado caparazón». Gallego desarrollará su disertación con «una visión diacrónica» y, entre otros asuntos, redundará en la gran polémica habida en la posguerra entre Pedro Laín Entralgo, cuando publicó «España como problema» (1949), y Rafael Calvo Serer le contestó que «España sin problema», debate en el que se dilucidaba si los vencidos eran «rescatables». «Para Laín Entralgo y Dionisio Ridruejo, sí lo eran en la España surgida de la guerra. No así para Calvo Serer, quien consideraba que no tenían lugar». Sin embargo, «a finales de los años 70 el debate sobre el ser de España -que sí se había producido antes, ya desde el regeneracionismo de la generación del 98, un debate que Francia o Alemania también habían desarrollado, por ejemplo, a causa de las guerras mundiales- ahora no se establece en esos términos, sino en otros bien distintos: «¿Existe España o no existe?», con la posibilidad de decir que no es una nación y que sólo nos resignamos a estar en ella».
Estos términos que asumen los nacionalismos quizá se deban «a la utilización que se hizo de España durante el franquismo. Y se ve muy claro cuando observas cómo se enseña Historia en Cataluña. Cuando se aborda la de España, se hace como historia política; y cuando se aborda la propia, se hace como Historia cultural de Cataluña. Así, para los jóvenes catalanes nacidos a partir de 1980, que han vivido y estudiado siempre bajo administraciones nacionalistas, ésta sólo es una estructura política, no una nación, mientras que Cataluña es un proyecto nacional», concluye Ferrán Gallego.


