Sábado
, 20-02-10
N. VILLANUEVA
MADRID. Juan María Maizcurrena, uno de los detenidos en la última operación contra ETA en Guipúzcoa, dio cobijo en su domicilio a dos de los asesinos del empresario Ignacio Uría: Iurgi Garitagoitia y Joanes Larretxea, ambos presos en Francia desde julio y octubre del pasado año respectivamente. Así lo asegura el juez Ismael Moreno en el auto de prisión de los cuatro colaboradores de Ibai Beobide, detenido el pasado sábado en Guipúzcoa y a quien este mismo juez envió a la cárcel el jueves. En el momento de su detención el etarra ciclista «coordinaba y dinamizaba» tres taldes de ETA que disponían de al menos 1.500 kilos de explosivos.
Moreno ayer dictó prisión incondicional para los cuatro detenidos en Guipúzcoa por un delito de colaboración con organización terrorista. Se trata del citado Juan María Maizcurrena, Euri Albizu y el matrimonio formado por José Agustín Camacho y Miren Josune Balda. Según se señala en el auto, los cuatro proporcionaron infraestructura, dieron cobijo, facilitaron el transporte de personas y material, y apoyaron económicamente «a miembros de la organización terrorista ETA».
Además, añade el juez, tras conocer la detención del ciclista etarra, «procedieron a la destrucción de diversos efectos, como DNI falsos, un carné falso de la Guardia Civil con la foto de Ibai (Beobide), una placa falsa de la Guardia Civil, pendrives, un ordenador y cartuchos de pistola».
Mientras, la Guardia Civil sospecha que dos mujeres relaciondas con Beobide y Jon Rosales han conseguido huir, ya que no han sido localizadas en sus domicilios. Se trata de Ekhine Eizaguirre, que vivía, junto a otras tres personas, en una casa de Zarauz, en la que los agentes se incautaron de diecinueve bolsas de marihuana. La segunda fugada, que residía en un pueblo de Navarra, es Ione Lozano, novía de Jon Rosales.


