
JAIME GARCÍA De la Vega y Caamaño toman asiento antes de comenzar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros
Sábado
, 20-02-10
J. A.
MADRID. El PSOE y el Gobierno con su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al frente se agarraron ayer al dedo que José María Aznar había levantado el día anterior en Oviedo a los estudiantes que le increpaban para intentar abrir un nuevo frente de debate que distraiga a la opinión pública del monotema de la incapacidad del Ejecutivo para hacer frente a la recesión económica.
Los socialistas salieron tan en tromba contra el ex presidente del Gobierno que llegaron a justificar y pedir respeto para los alborotadores que insultaron a Aznar al grito de «asesino» o «terrorista» e intentaron impedirle que hablara en la Universidad.
De la Vega, después de la reunión del Consejo de Ministros abordó a fondo la anécdota para sostener que Aznar había ido en contra de «las normas básicas de respeto hacia las legítimas diferencias que existen y pueden expresarse en una democracia». Además de no molestarse en condenar la acción de los radicales, le dio la vuelta a lo ocurrido para cargar contra Aznar y echarle la culpa hasta de «dañar la imagen de España en el exterior» por el hecho de que había criticado a Zapatero. El ex jefe del Ejecutivo había dicho en Oviedo sobre su sucesor en La Moncloa: «El jefe de los pirómanos no puede ser el capitán de los bomberos».
El PP se vio obligado a salir al paso de los ataques de De la Vega por medio de su portavoz, Esteban González Pons, quien censuró a la vicepresidenta que se pusiera «de parte de los violentos antes que de un ex presidente del Gobierno». El dirigente del PP emitió un nota en la que también recordaba a De la Vega que Aznar había sufrido «una agresión intolerable e intolerante».
Antes, varios dirigentes socialistas habían atacado a Aznar en la misma línea que De la Vega. Leire Pajín interpretó que el ex presidente del Gobierno criticaba a Zapatero para «arreglar» el papel de Rajoy en el último debate y Álvaro Cuesta, por el contrario, dijo que el dedo de Aznar explicaba «muchas de las carencias del líder de la oposición». Elena Valenciano llamó de todo al ex jefe del Ejecutivo: autoritario, deslenguado, resentido o patético.
Los organizadores del intento de boicot contra Aznar, la coordinadora de estudiantes insultó al ex presidente en parecidos términos -con el añadido de «genocida»- y le negó el derecho a la libertad de expresión.
De la Vega
Vicepresidenta del Gobierno
«Aznar contraviene las normas básicas de respeto hacia las legítimas diferencias»
Leire Pajín
S. de Organización del PSOE
«El ex presidente lo que intentaba era rescatar a Rajoy por su actitud en el último debate»
González Pons
Portavoz del PP
«Sufrió una agresión intolerante e intolerable que De la Vega debería condenar»
Elena Valenciano
Política Internacional (PSOE)
El ex jefe del Ejecutivo es «autoritario, deslenguado, maleducado y resentido»


