Valoración:
El presidente de EE.UU. recalca el respeto que el gobierno de China debe al Tíbet
Obama recibe al Dalai Lama entre crecientes tensiones con China
Obama, durante su encuentro con el Dalai Lama en la Casa Blanca / FOTO OFICIAL DE LA CASA BLANCA
Actualizado Jueves , 18-02-10 a las 23 : 51
A pesar del riesgo de complicar todavía mas las cada vez más tensas relaciones entre Estados Unidos y China, el presidente Barack Obama ha recibido este jueves en la Casa Blanca al Dalai Lama. Toda una deferencia, que también incluyó un encuentro con Hillary Clinton en el Departamento de Estado, a pesar de las reiteradas quejas y advertencias de represalias por parte del gobierno comunista chino, que considera cualquier reconocimiento político hacia el líder espiritual del Tíbet como una intolerable ingerencia en sus asuntos internos.
Al término de la cita entre los dos premios Nobel de la Paz, la Casa Blanca recalcó el "firme respaldo" del presidente Obama para "la preservación de la singular identidad religiosa, cultural y lingüística de Tíbet, y la protección de los derechos humanos de los tibetanos en la República Popular de China". Con elogios al Dalai Lama por su filosofía conciliadora, su compromiso con la no violencia y la búsqueda de un diálogo con Pekín para resolver las diferencias existentes.
El Dalai Lama, por su parte, se declaró "muy feliz" por la oportunidad de reunirse con Obama. Y explicó que había aprovechado la ocasión para hablar al presidente sobre la promoción del valor humano, la harmonía religiosa, un mayor papel de liderazgo por todo el mundo para los mujeres, democracia, libertad y sus grandes preocupaciones sobre el pueblo de Tíbet. A su juicio, se había encontrado con bastante apoyo en la Casa Blanca.
Aunque el Dalai Lama es reconocido internacionalmente como una respetada figura religiosa, Pekín acusa al líder budista -exiliado desde hace medio siglo- de ser un instigador de violencia y separatismo en el Tíbet, enclave invadido por tropas chinas en 1951. El gobierno comunista considera esa montañosa y remota zona como parte indiscutible de su territorio nacional y rechaza cualquier intento de restaurar lo que a su juicio era una teocracia feudal antes de la anexión maoísta.
El presidente Obama había optado por aplazar una reunión de este tipo en octubre, la última ocasión en que el Dalai Lama visitó Washington, con el fin de no perjudicar su visita oficial a China del pasado noviembre. El encuentro de ayer se cubrió con tan sólo una foto oficial y tuvo lugar en la sala de mapas de la Casa Blanca. Un escenario mucho más reservado que la aparición pública realizada por el presidente George W. Bush cuando el Dalai Lama fue condecorado en el 2008 con la Medalla de Oro del Congreso.
A pesar de que Estados Unidos y China comparten una intensa, interesada e influyente relación, los dos países acarrean un cada vez mayor memorial de agravios bilaterales. Empezando por toda una serie de tensiones comerciales dentro del masivo flujo de exportaciones chinas al mercado estadounidense. Desequilibrio agravado por lo que Estados Unidos considera como la cotización artificialmente baja de la divisa china, el yuan.
Espiral de desencuentros
Este año, las tensiones se han elevado con la reciente venta de material bélico valorado en 6.400 millones de dólares por parte de Washington a Taiwán, isla que el gobierno de China considera como una provincia en rebeldía. Las denuncias de ciber-ataques con origen chino también han trasladado toda esta espiral de desencuentros entre el águila americana y el dragón chino al estratégico sector de Internet.
Al mismo tiempo, la Administración Obama reconoce que necesita de la cooperación de China para toda clase de cuestiones prioritarias. Desde cómo hacer frente al desafío nuclear de Irán y Corea del Norte hasta la lucha contra el cambio climático, pasando por los esfuerzos por encauzar la recuperación de la economía global. Con todo, la Casa Blanca espera que la visita del Dalai Lama tenga repercusiones limitadas ante los multimillonarios intereses económicos que comparten China y Estados Unidos.
Entre posibles represalias, China podría optar por el simbólico gesto de retrasar la visita a Washington prevista para abril del presidente Hu Jintao. Sin embargo, esta semana Pekín ha permitido que cinco buques de la Armada de Estados Unidos atracasen en el puerto de Hong Kong.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook